Comienzo confesando que hay situaciones en las que soy de mente estrecha o carezco de 'criterio formado'. Es mi parecer que el cierre del 7.° Festival internacional de artes escénicas, FAE Panamá 2016, no fue con broche de oro. Diría que de bronce.
Hay veces que la "basura" es "arte" -son muchos los ejemplos de reciclaje en que el producto es digno de admiración- y están aquellas en que el "arte" es "basura".

Me quedó la impresión de que la noche de este miércoles la Granhoj Dans Cia. de Dinamarca, un país del primer mundo, nos dio a Panamá, en "Rose, rito de primavera", un baño de 'arte' matrimoniado con pornografía.
Si eso es arte es uno de esos casos en que veto el arte. Lo visto me desagradó y no solo a mí. Caras impávidas, un ambiente pesado, risas incómodas... fue demasiado. No porque no supieran bailar o actuar, no es cuestión de talento, es más bien cultural. Panamá todavía no está listo para este tipo de espectáculos. Por primera vez, vi a un público -literalmente- huyendo del recinto.

La forma grotesca en que se presentaron los desnudos, muy lasciva, sucia, fue demasiado.
Hay que ser originales. Hay que atreverse. Sí, pero, como se diría en buen panameño, 'se pasaron'.

Me pregunto cuántos aplausos de los cientos entre el público fueron de cortesía. Irse con la ola, aunque sea una de inmoralidad, es la tendencia. Es su derecho.
Hago uso del mío. No voy a hacer clic en "like".
Más detalles
- Recalco. Cada cabeza es un mundo. Lo que para unos es aceptable, para otros, censurable. Este es uno de los casos en que admito que los medios tenemos mucha culpa. Construimos monstruos, celebramos lo deleznable. Y que conste que no estoy diciendo que el cuerpo humano, el desnudo no sea bello, inspire al arte y pueda ser obra de arte. Pienso que hubo velado erotismo y sensualidad, cargado de vulgaridad agazapada o cruda.
- Sin duda, talento tienen las artistas: bailan, llevan bien el ritmo y secuencia de la trama, son un gran equipo. Hubo coreografías hermosas y la iluminación, acorde. Pero a medida que avanzaba la obra parecía bacanal.
- Fundada en 1989, y con sede en Aarhus, Granhoj Dans, dirigida por Paile Granhoj, goza de trayectoria mundial internacional.