El acné, las inflamaciones urinarias, la gastritis y la gastroenteritis, así como otros trastornos ocasionados por gérmenes, pueden combatirse de forma segura y eficaz, y sin efectos secundarios, con la ayuda de una serie de cambios en la dieta, plantas medicinales y medidas de higiene natural.
Hay casos en que se requiere la acción rápida de los antibióticos para dejar fuera de combate a ciertas infecciones causadas por bacterias que si no se tratan y eliminan a tiempo, podrían causar un daño permanente en el organismo e incluso la muerte.
Es el caso de males como la neumonía bacteriana, que produce respiración difícil y dolorosa, fiebre, tos con flemas, dolor de pecho, fatiga y el deceso, o la clamidia, una dolencia que causa flujo y sangrado vaginal, micción dolorosa y dolor en el abdomen bajo, y avanza hasta causar una inflamación pélvica permanente, una de las principales causas de esterilidad femenina.
También es obligado recurrir a la antibioterapia si se padece una infección de los riñones, que ocasiona desde micción dolorosa, fiebre, náuseas y vómitos, hasta una lesión renal permanente, o cuando se sufren anginas por estreptococo: un trastorno que causa dolor agudo de garganta, y puede conducir a dolencias más severas, como la fiebre reumática o la inflamación renal aguda.