"Aunque las tasas de matriculación en la escuela primaria no han aumentado mundialmente desde 1980, más de 130 millones de niños en edad escolar de los países en desarrollo crecen sin tener acceso a la educación básica", reporta el informe Estado Mundial de la Infancia 2000 del Fondo de las Naciones Unidas para la Niñez, UNICEF.
En el documento se pone de manifiesto, la discriminación de que son objeto las niñas en materia educativa, puesto que "las niñas representan cerca de un 60% de los menores que no asisten a la escuela". Puntualiza, además, que "al menos 10% más niños que niñas están matriculados en la escuela primaria o acuden a ella" y que en la secundaria el incremento de niños sobre niñas en la matrícula es del 30%,.
Acerca de la discriminación de que son víctima las niñas en el plano educativo, se informa que "para las niñas de ciertos países, la ausencia de instalaciones separadas, el personal docente primordialmente o exclusivamente de sexo masculino y la creencia de que las niñas necesitan poca educación para poder cumplir funciones de esposas y madres, impide que obtengan una sólida educación básica".
Otro detalle sobre el que llama la atención el documento es que continúa la disparidad en cobertura educativa entre las urbes y las ciudades, en detrimento de la población campesina. Asimismo, se afirma que en países como Angola, Bangladesh, Bhután, Etiopía, Gambia, Guinea, Liberia, Malí, Mauritania, Mozambique, República Centroafricana, Pakistán y Senegal, entre el 70 y el 79% de las mujeres adultas son analfabetas. En Afganistán, Benin, Guinea Bissau, Nepal, Sierra Leona, Somalia y Yemen este porcentaje oscila entre el 80% y 89% de las mujeres adultas, mientras que en Burkina Faso y Níger es del 90% y más.
Por otro lado, la UNICEF menciona la pobreza, falta de capacitación de los y las docentes, programas escolares aburridos, metodología que no motiva, entre las razones y excusas por las cuales las niñas, los niños, las adolescentes y los adolescentes fracasan o desertan del sistema educativo. Recomienda revisar los curriculos para que respondan a los intereses de los niños y niñas del mundo.
El UNICEF recuerda, asimismo, los derechos infantiles en lo que a educación compete:
Todo niño, sin excepción, tiene derecho a recibir acceso gratuito a enseñanza primaria de buena calidad.
El Estado debe rendir cuentas de la vigencia del derecho a la educación para todos los niños y todos los adolescentes y toda la sociedad es responsable al respecto.
Para la vigencia plena del derecho del niño a la educación, es preciso mantener firmes vínculos entre los encargados de prestar servicios de educación, salud, nutrición, higiene y saneamiento, y servicios de protección a la infancia.
Es preciso diseñar los sistemas de educación teniendo presentes en primer término los intereses superiores del niño y el adolescente. Los sistemas y programas de educación deben ser saludables a los niños y adolescentes, protegerlos, velar por la equidad de género (en lo concerniente tanto al acceso como a la calidad), involucrar a las familias y comunidades. Adicionalmente, deben ser unificados e integrados, diversos y flexibles y ser administrados eficientemente y financiados equitativamente. Además, deben utilizar métodos pedagógicos tanto académicos como no académicos.
Pese a la pobreza y otras limitantes para acceder a la educación hay un marcado interés por parte de las naciones de fomentar la educación por su impacto en el desarrollo de las personas.