La última entrega de "Los juegos del hambre" volvió a arrasar alcanzando una recaudación global de más de 440 millones de dólares, una cifra que no solo consagra a Jennifer Lawrence como la estrella femenina más rentable del panorama cinematográfico, sino que confirma el comienzo de una era la cual lleva su nombre.
Por si tener una franquicia propia no era suficiente, el próximo 25 de diciembre Jennifer Lawrence estrena "Joy". La película de David O. Russell es su candidatura al Óscar de este año, después de haber estado nominada por "Winter's Bone", cuando todavía era una desconocida y de haberse llevado el Óscar a casa gracias a "El lado bueno de las cosas".
La nominación se da por hecho; la estatuilla estará más reñida, pero el caso es que Jennifer está siempre entre las elegidas. Hasta ahora, nadie como ella ha sabido dominar tanto el cine más comercial como esas cintas con las que cosecha premios y buenas críticas.
Y eso no es todo. También ha tomado una posición proactiva en la denuncia de las desigualdades salariales con su ya famosa carta abierta contando su propia experiencia durante la negociación de su sueldo en "La gran estafa americana". Ahora, por supuesto, ya nadie le toma el pelo: cobrará 20 millones de dólares (una cifra insólita para una actriz) por su papel en la cinta de ciencia ficción "Passengers".
Pero tiene más planes
La semana pasada le contaba a la revista Entertainment Weekly que se comprometió a dirigir su primer largometraje, una cinta llamada "Project Delirium". "He querido dirigir desde que tenía 16 años y siempre pensé que tenía que prepararme. Si hubiera tratado de hacerlo antes, no hubiera estado lista. Ahora, me siento preparada", explicó.
"He querido dirigir desde que actúo. Simplemente, no me gusta hablar de ello, prefiero simplemente hacerlo".
Desde luego, su filosofía funciona como un reloj suizo. Puede que solo tenga 25 años de edad, pero está llamada a dominar Hollywood en la próxima década.