Ya le sabe sacar partido a su belleza natural, siempre a la última moda creando su propio estilo, a pesar de su juventud. En Mónaco esperan que esta jovencita llegue a ocupar el puesto que dejó vacante su abuela Grace. Sus hermanos, Andrea y Pierre, ya son también perseguidos por las jóvenes y salen constantemente en las revistas acompañados por algunas de ellas.
Dice la leyenda que una bruja suministró un filtro de amor que convirtió a las hijas de Raniero, Carolina y Estefanía, en las princesas más deseadas y las más infelices en el amor.
La princesa Carolina tuvo en su temprana juventud un desdichado matrimonio con Phillipe Junot, un aventurero y playboy del que terminó divorciándose, sin hijos. Después se casaría con Stéfano Casiraghi, de origen italiano, con quien tuvo a sus hijos Andrea, Pierre y Carlota. El matrimonio terminó trágicamente con la muerte de Casiraghi durante una competencia de lanchas, deporte que practicaba y del que era campeón.
Actualmente está casada con el Príncipe alemán Ernest de Hannover, y tienen una hija.
La Princesa Estefanía también lleva varias relaciones con hijos en cada una de ellas, y una vida bastante informal, causándole muchos disgustos a su padre.
El príncipe Alberto, heredero del principado, siempre rodeado de mujeres bellas y famosas, aún no tiene una relación formal conocida. Conseguir la ciudadanía monegasca no es una empresa fácil: sólo se obtiene después de cinco generaciones o por matrimonio.
Alberto, el príncipe heredero, Estefanía, la menor de los hijos del príncipe Rainiero, y Carolina monopolizan las portadas de la prensa rosa y mantienen viva la magia y el glamour que imprimió Grace Kelly a esta pequeña monarquía europea.
Adquirir una vivienda en el principado no está al alcance de cualquiera: un pequeño apartamento con vistas al mar puede superar los 300 millones de pesetas, más que un castillo con 20 habitaciones en la vecina Francia.
Mónaco, el país más seguro del mundo, cuenta con un policía por cada sesenta habitantes. Un batallón de guardaespaldas y de guardas jurados controlan hasta el último centímetro del territorio. Las fuerzas de seguridad, además de impedir la delincuencia, se ocupan de mantener el orden y "el aseo" de los residentes y de los turistas que se encuentran dentro de las fronteras del país.
Está compuesto por cuatro zonas urbanas: Mónaco Ville, Montecarlo, Fontvieille y La Condamine, y tiene variados sitios de interés y múltiples atracciones famosas en el mundo, como son:
El musee de anthroplogie prehistorique
Las grottes de l observatore
El palais du prince, donde se puede observar el cambio de guardia todas las mañanas. Muchas de sus habitaciones están abiertas al público.
El musée océanographique, uno de los pocos del mundo que tiene coral vivo.
El musée des souvenirs napoléoniens, que guarda en su interior objetos que pertenecieron a Napoleón, y artículos militares antiguos.
Casino de Montecarlo, en cuyo interior se deslizan fortunas impresionantes entre naipes y ruletas. Tiene un magnífico y elegante interior.
El Grand Prix, que se celebra todos los años en el mes de mayo
Los trajes de etiqueta, las joyas fastuosas, las limosinas y los personajes más famosos del mundo suelen brillar en sus espectáculos nocturnos, aunque de día el ambiente es mucho más informal.
En este pequeño territorio, como sacado de un cuento de hadas, no podía faltar un sitio dedicado a la fantasía: su famoso Museo Nacional de las Muñecas, que contiene una colección de 2,000 muñecas que hacen las delicias del público.