A la gran mayoría de las mujeres nos encantan los baratillos y estamos pendientes de ellos, y tan pronto vemos la palabra SALE (parece que en español no suena muy atractiva, pues pocos la usan), corremos hacia allá.
Cuando se disponga a asistir a uno, no olvide que las ventas especiales son como una batalla: póngase unos zapatos cómodos, un jean medio flojo, y lleve un bolso apropiado.
"BARATILLO DE MEDIO AÑO", lo llama un conocido almacén de departamentos muy popular en nuestro medio, y cuando lo hacen no queda un solo estacionamiento en cuadras a la redonda desocupado.
No caiga en los populares trucos de los vendedores: esos zapatos tan bonitos, pero chicos para usted, no es cierto que cederán con el tiempo, y si lo hacen, para entonces lo que no le servirán serán los pies, y un vestido muy grande no tendrá un arreglo fácil, o si lo tiene, perderá la forma y le va a costar bastante.
Nunca olvido lo que decía siempre mi papá: "Si ves un traje de Valentino de mil dólares a diez, pero no te queda, entonces no es una ganga".