La sexta versión de la Feria Internacional del Libro llega a su fin esta noche, momento que de seguro será aprovechado por el buen lector que aún no ha llegado hasta Atlapa para dejarse seducir por el encanto de un buen libro.
La oferta comercial ha sido visible, especialmente por la competencia entre las casas editoriales más renombradas, que han apostado por nuevos escritores que siguen la línea de la literatura fantástica y las corrientes “New Age”.
Mientras que el país invitado, Uruguay, representado por su embajador Francisco Purificarti, apostó por la literatura infantil, lo que dejó claro el diplomático quien aseguró que los niños de escasos recursos y de escuelas públicas, deben ser los protagonistas y quienes tienen que involucrarse en actividades recreativas y educativas.
Ello se refleja en los pabellones infantiles, en las librerías que lucen curiosidades como los conocidos “Pequeños libros” en la literatura fantástica y romántica, que han desatado una serie de secuelas; tanto en lo literario como en lo cinematográfico.
Mientras que nuestros escritores, poetas, ensayistas y cuentistas nacionales han logrado llenos completos, incluso a la par de sus colegas extranjeros.
"Estamos trabajando unidos", comentó un expositor, editor y escritor de Universal Books, el señor Gorka Lasa, quien es parte de un equipo que impulsa a los escritores a dar lo mejor de sí.
Hoy domingo, las actividades que imperarán son las obras teatrales de interés social y las infantiles, lo que le dará a esta jornada un toque muy familiar.
Ya sabe, a buscar hasta el ejemplar "recién salido del horno" de la casa editorial de su agrado.