Para saber elegir la base toma en cuenta lo que debes corregir de tu rostro o por lo menos el mayor problema que tengas, tu tipo de piel y estilo de vida. Hay varios tipos de base para cada tipo de piel.
Cuando tu rostro es de tono disparejo, lo mejor es que pruebes con fórmulas que sean livianas y fáciles de mezclar. Con esto lograrás ocultar el problema del tono y no te sentirás que andas cargada de maquillaje.
Cuando tu piel es opaca y tienes líneas finas, selecciona productos que sean humectantes, para que la piel luzca luminosa y suave, puedes mejorar la fórmula mezclando un producto que sea luminoso para agregarle luz. Procura siempre aplícate humectante antes de maquillarte.