Ya todos conocemos las buenas impresiones de los actores Usher, Édgar Ramírez, Ana de Armas y hasta de Robert De Niro sobre la cinta "Hands of Stone", pues así lo han informado a la prensa internacional, incluso, hasta a la panameña, pero el propio Roberto Durán (el gran protagonista de esta historia) nunca se había confesado tan profundo como lo hizo ayer en la emisora W Radio Colombia.
El locutor Julio Sánchez Cristo le preguntó a "El Cholo" cuáles eran sus impresiones luego de ver la película. "La vi en Francia. Está bastante bien, no como yo quería que la hicieran, pero lo importante es que no presentaran drogas porque nunca cogí", dijo el exboxeador.
El esposo de Felicidad también destacó que esta producción cinematográfica fue realizada al modo del equipo de la cinta, pero quedó bien, "yo también la veo bien". "La hicieron a su modo, el público tiene la última palabra".
Nunca entrenó a Édgar
Durán, quien ha tenido 116 victorias y 16 derrotas, también fue muy claro en admitir que quiso entrenar personalmente a Édgar Ramírez (quien lo encarna en la cinta), pero que la producción no dejó que eso pasara. Quería enseñarle todo lo que él sabe, técnicas y demás. "Édgar ha filmado muchas películas a lo largo de su carrera, muy famosas, pero ninguna le ha dado tanta fama como esta. Y eso me pone muy contento. Él quería aprender boxeo, pero la producción nunca me lo dio para que yo lo entrenara. Es un actor muy bueno", destacó.
Hoy Durán le da gracias a Dios por las grandes oportunidades que se le presentan en la vida. Confesó que una persona nunca espera llegar a tanto y que se siente muy bien viendo su vida detrás de la pantalla grande.
No le interesa ser artista
Ha participado en varias producciones de Hollywood, pero con papeles muy cortos, como extra. Cuando se rodó "Paradise Lost", en Panamá y con Benicio del Toro, se le ofreció un papel, pero no estuvo de acuerdo con "algunas cositas de producción" y nunca fue al rodaje.
En "Hands of Stone", de Jonathan Jakubowicz, se verá a un Roberto Durán, quien debutó profesionalmente en 1968 a los 16 años y se retiró en 2002 a los 50. Venció en 1980 a Sugar Ray Leonard, consiguiendo así el título peso wélter del Consejo Mundial de Boxeo, pero asombró al mundo cuando cinco meses después se dio la revancha y volvió a su esquina diciendo "No más".