Evaristo González se despidió del "show" dando una cátedra de humildad, que lo convirtió en un verdadero artista.
Este vaquero de Aguadulce demostró que los únicos patrones para ser cantante son la sencillez, el talento y no la belleza como la gente cree.
En esta nueva gala, hubo sorpresas y disgustos. El público se mostró inconforme y hasta profesores de canto le gritaban al jurado que son un "fraude".
Los jueces, que son más duros de matar que Bruce Willis, se apegaron a lo "plano" de las interpretaciones", ya que muy pocos concursanteslograron erizarlos según dijeron.
El teatro estaba repleto de estrellas. Entre ellos, Omar Alfano junto a su esposa, Karen, Masiel, Miguel, Any Tovar y muchos artistas más. Nadie se perdió esta gala romántica.
La competencia estuvo reñida. Los mejores de la noche Brenda Lau, Julieta Villamonte y Manuel Araúz; el resto, de regular para abajo.
Pero sin duda alguna, algo que hizo brincar a todo el staff de "Vive la Música", desde el peluquero hasta los presentadores, fue la interpretación de Brenda y Julieta. A estas chicas les eligieron temas muy complicados y "los hicieron suyos".
Es más, comparado con el año pasado, las voces que teníamos en aquella ocasión nunca hubieran podido alcanzar las notas de "Contigo en la Distancia" o "El hombre que yo amo".
Sin embargo, los boleros no fueron buenos para todos. Katherine y Francisco salieron sentenciados, aunque para Candela, Gabriel también merecía estar en este grupo.
Ahora nos quedan seis, como dice la canción de los perritos.
Ver cantar al baladista internacional Charlie Zaa y que los chicos ya le agarraron el ritmo a la orquesta en vivo, hay que elogiar que los maestros de canto están variando los temas. Sin duda alguna, se nota que no todos cantan balada y con esto probaron que un artista debe ser completo.
Luego de que uno de los jurados dijera, en una estación de radio, que el público que va al Teatro Balboa no sabe de música, ahora dice que el espacio también se presta para culturizar. Sigue el mareo, hasta el diputado Blandón estaba aburrido con tanta cultura.
Que el público no guarda silencio y no deja escuchar los comentarios del jurado.