El escritor portugués José Saramago se pasea estos días por barrios de Santiago y otras ciudades de Chile, no a través de sus libros, sino a bordo de su "Isla Desconocida", que deambula en busca de sí misma. Se trata de una versión teatral de "La Isla Desconocida", montada por una compañía chilena, a la cual sus jóvenes integrantes denominaron también "La Isla" para representar la obra del ganador del Premio Nobel de Literatura 1998.
Lo que parece un juego de palabras no es tal cuando se conoce la trama de la historia.