El uso del lenguaje como herramienta para manipular a las masas fue parte importante del mensaje de la conferencia “La importancia de hablar bien”, del escritor Demetrio Fábrega, el lunes en la noche, en Exedra Books.
Fue Orador Invitado, por el grupo Nuestra Lengua, que lidera Rafael Candanedo, en actividad organizada para celebrar el Día del Idioma (que es hoy 23 de abril).
Según dijo, cuando se le hizo la solicitud y se puso a pensar acerca de lo que diría sobre el “Español destrozado o sintetizado” que usan “quienes ni siquiera saben que no saben Español” se le ocurrió que era importante empezar por explicar de qué forma se desarrolla la facultad del lenguaje, cómo se aprende la lengua materna, de las etapas en la adquisición del habla, de que es en el hemisferio izquierdo del cerebro donde tiene lugar el desarrollo de la facultad del habla, en tanto que la memoria gráfica en el derecho.
Según planteó, por el estado de la educación en el país y el que los niños están tantas horas expuestos a una pantalla que los mantiene dentro de un ambiente gráfico, pareciera ser que quien gane la actual campaña electoral gobernará la sociedad muda.
El políglota y destacado académico dijo también que “ahora es el oyente el que decide el significado de lo que se dice” y “el lector el que decide qué significa lo que se lee”.
Calificó de disparate esto de “el lenguaje con perspectiva de género” y dijo que quienes destruyen el idioma “no saben que le causan un daño irreparable a sus hijos y a los hijos de los demás”.
Explicó con numerosos ejemplos la forma en que el adecuado o inadecuado manejo del lenguaje incide en la conducta de las personas y el modo de ver el mundo.
Habló de la correlación entre habla, lectura, análisis y percepción de la realidad.
Del lenguaje dependen las creencias, ideas y posibilidades de que se forme una moral personal.
También se refirió al tiempo de los nazis y de cómo blandieron como espadas las palabras de manera hábil. Alertó sobre la necesidad de prestar atención a lo que está pasando en nuestras escuelas donde la gente no habla bien, no escribe bien, no comprende lo que le dicen...
Dijo que el lenguaje es importante para todas las actividades de la mente y que en aquellas naciones/sociedades donde no se desarrolla la facultad del lenguaje de manera óptima, se corre el riesgo de que “las masas sean seducidas fácilmente por las consignas de demagogos hábiles”.
Mencionó estudios que demuestran que los países con más delincuencia y criminalidad tienen más bajo nivel educativo.
También analizó que la codicia, la acumulación de dinero -como lo hacen las ardillas con las nueces y almendras- y los inmensos aumentos de los niveles de violencia también son producto de que las personas como no tienen la facultad del lenguaje debidamente desarrollada son incapaces de razonar y comprender lo que constituye un contrato social.
Hablando de contratos, Demetrio Fábrega dejó claro que mucho ha perdido la sociedad y la Lengua desde la muerte del académico Dámaso Alonso.
Dijo que pareciera ser que la Academia hubiese firmado un contrato con Bill Gates y pareciera haber la creencia en ciertos grupos religiosos, en ciertas épocas de que para que se cumplan con los fines de Dios es preferible que el hombre se quede ignorante.