Definitivamente, ella tiene el sello de una Chaplin. Espontánea, encantadora, sencilla, expresiva, única, extravertida, coqueta...y no se acaban las características para describir a una de las grandes productoras y actrices que tiene el séptimo arte, Geraldine Chaplin.
La hija del gran ícono del cine mudo, Charles Chaplin, se encuentra en Panamá como parte de las sorpresas que este año trae el Festival de Cine de Panamá.
Ayer, la icónica participó de una conferencia de prensa en la que también se encontraron presentes Rubén Blades, Pituka Ortega (directora del IFF) y Pablo Berger. Este último es el director del filme mudo “Blancanieves”.
Ey! tuvo la oportunidad de conversar un poco con Chaplin, quien expresó -en primer lugar- su felicidad de formar parte de esta gran hazaña que se lleva a cabo por segunda vez en este Istmo y recalcó la emoción por ser hija de un hombre muy famoso.
“No me considero tan grande como lo fue mi padre, ¿tú crees?”, detalló la artista veterana, quien lució muy sencilla con dos expresivos y coloridos lentes, además de un bolso multicolor tejido.
“Espero grabar algo aquí en Panamá, pero no me han invitado”, mencionó con firmeza.
En cuanto a las producciones cinematográficas que ha realizado en toda su carrera, respondió que fueron alrededor de 140. “Tengo muchas películas hechas, buenas y malas. En realidad, el público es el que te observa y dice si está bien”, expresó.
Al salir de la conferencia, las personas no la perdieron de vista, ya que optó por unas llamativas zapatillas. La gente se preguntaba: ¿quién es ella?, mientras que otros sabían que se trataba de Chaplin.