Parece que el tiempo no hubiese pasado para los fanáticos de Son Miserables, ya que la noche del pasado jueves se reunieron en la discoteca Oz para revivir los éxitos de esta popular banda de “rock” nacional. Horacio Valdés, David Bianco, Nano Alemán, Ibón Gamecho, Javier Antelo y Ricardo Ramírez se unieron --solo por esta ocasión-- con el objetivo de recaudar fondos para el tratamiento del baterista Ricardo “Peluca” Isaza.
A las 10:10 p.m. se inició el concierto con palabras de Rafael Zevallos, quien agradeció a todos su presencia en apoyo al baterista panameño, enfermo de leucemia. Explicó que todo lo recaudado en entradas y parte de lo consumido va directamente a una cuenta de ahorros para apoyar su tratamiento contra esta letal enfermedad. Iniciaron el recorrido musical con clásicos como “Vida nueva”; luego de esta canción, Horacio Valdés, vocalista de la banda, dio las gracias a los presentes por acompañarlos, pese a que “ya están viejos”. “Márchate” y “Madagascar” fueron del agrado de todos. Pero fueron éxitos como “La solución”, los que causaron el delirio de los simpatizantes, quienes cantaron el tema de principio a fin. Luego siguieron con “Si pudiera”, el cual aprovechó para presentar al tecladista de la banda, Ricky Ramírez, compositor de las siguientes canciones interpretadas como “Mujer de Piedra”.

“Solo las estrellas bastarán”, fue otra de las favoritas del público, que disfrutó -- algunos por primera vez-- de la magia que continuaba intacta entre los miembros originales de la extinta banda de “rock” nacional, que tenía como característica principal el uso de instrumentos acústicos, mezclados con elementos autóctonos.
Su estilo de música se podría definir como una combinación de pop, “rock” y folclor latinoamericano, fácil de escuchar. “Ganas de verte” y “Mírame” fueron las canciones emblemáticas de la banda, que causaron mayor furor entre los asistentes a este concierto benéfico.

El cariño del público hacia este grupo se hizo sentir, al corear y bailar sus canciones, dando muestras de que aún no lo olvidan.
