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La maldición de la Mansión Hill


Cuatro personas llegan a una impresionante casa conocida como la Mansión Hill por razones que creen conocer - aunque lo que ellos crean y lo que es real puede no ser lo mismo.
Alguien que tiene todas las razones para creer que solo él conoce la verdad que hay detrás de su visita es el Dr. David Marrow (Liam Neeson), quien les ha hecho que fueron reclutados para llevar a cabo un estudio sobre desórdenes del sueño, pero en secreto los está observando para escribir un libro sobre el miedo. Theo (Catherine Zeta Jones) una mujer de mundo cuya bravura no es lo que parece, Luke (Owen Wilson), el cínico del grupo, quién es el primero que sospecha que el estudio del Dr. Marrow no tiene nada que ver con el sueño, y la más sensible de los tres, Nell (Lili Taylor). No pasa mucho tiempo en que los fantasmas del pasado se manifiestan en visitas aterrorizantes que explican al grupo por qué fueron advertidos que nadie debe permanecer en la casa en la noche...en la oscuridad.
RAICES DEL TERROR
Los productores de esta cinta, Susan Arnold y Donna Arkoff Roth, son fanáticos de la novela clásica de Shirley Jackson "The Haunting of Hill House" desde mucho tiempo y, por supuesto, fueron muy felices al poder llevarla a la pantalla grande.
Otro motivo más para unirse en este trabajo, es el hecho de que a ambos tienen raíces que los acercan al género de terror: El padre de Roth, Samuel Arkoff, presidente de American International Pictures, fue responsable de varias películas de terror, incluyendo "The Amytiville Horror", así como "The Pit and the Pendulum" y otras películas basadas en el trabajo de Edgar Allan Poe. Arnold, por su parte, es la hija del director Jack Arnold quien produjo cintas de horror de culto como "The Creature from the Black Laggon", "It Came from Outer Space" y "The Incredible Shrinking Man".
LA MANSION HILL COBRA VIDA
El diseñador de producción Eugenio Zanetti trabajó muy de cerca con el director de la cinta, Jan De Bont para lograr esa visión en algunos de los más grandes y elaborados sets jamás creados.
A pesar de que la época en que se construyó la Mansión Hill era Victoriana, Zanetti decidió incorporarle una mezcla ecléctica de influencias Marroquí, Hindú, Gótico, Neoclásico, Barroco y Romanesco a sus diseños. Los diseños prestan una cierta libertad creativa al proceso de filmación, que los realizadores pudieron apreciar.
Plenamente consciente de que la Mansión Hill sería un ente viviente, Zanetti seleccionó colores y materiales que mostraran su inherente calidad orgánica y que al mismo tiempo reflejaran al dueño original de la casa. Utilizaron muchos metales y piedra para implicar la dureza de la persona que la construyó. Los metales fueron el bronce, oro viejo y cobre, con el color verdáceo que proporciona la edad y darle una apariencia más orgánica. Para las telas utilizaron principalmente terciopelo viejo en tonos profundos de rojo, el color de la sangre.
A través de cada set, se puso atención hasta los mínimos detalles. Había una interminable colección de puntos finos de diseño, que iban desde delicados tallados hasta imponentes estatuas y pilares. Cada tallado tenía que ser primero esculpido, luego moldeado y reproducido. Casi cada pieza del set, desde los tapices y alfombras, el mobiliario y los candelabros, tenían que ser hechos desde el principio, requiriendo los talentos de cientos de directores de arte, decoradores de sets, escultores, carpinteros y otros artesanos.
Otra parte integral del ambiente general en la Mansión Hill fue la iluminación. Trabajando con Jan De Bont, el director de fotografía Karl Walter Lindenlaub creó patrones cambiantes de luz y sombras ominosas, que colaboraron para magnificar la saturada atmósfera de tensión.
LOS EFECTOS
El supervisor de efectos especiales John Frazier conferenció con Eugenio Zanetti y los realizadores a través de la fase de diseño para planear como se deberían manejar ciertas piezas del set. Su colaboración fue esencial en el diseño y ejecución de la fascinante escalera de doble espiral, que se alzaba sobre el set del invernadero.
El proceso de construcción de la escalera se realizó en dos partes: como hacerla y como hacer que se cayera. Tenía que colgar perfectamente, y entonces colapsarse cuatro pisos a una señal. Hicimos los patrones, formamos los moldes, teníamos las piezas moldeadas y luego ensamblamos todo en el escenario. Fue una gigantesca hazaña de ingeniería."
La escalera es el foco de una de las secuencias de más suspenso dentro de la película cuando Nell debe ser rescatada desde arriba de la oscilante estructura. De Bont relata que la tensión era demasiado real para Liam Neeson mientras se filmaba la escena. La escalera tenía casi 50 pies de altura y tenía que mecerse todo el tiempo, y Liam, que le tiene terror a las alturas, tenía que sostenerse de ella mientras caía. Es tan temeroso de las alturas que no tuvo que actuar. Cuando se estaba sosteniendo, realmente se estaba sosteniendo.
Los efectos físicos fueron también incorporados en la terrorífica escena en que el cuarto de Nell cobra vida y se cierra para atacarla. Frazier y su equipo utilizaron sistemas hidráulicos computarizados para hacer que el curto se colapsara sobre si mimo, mientras que la cabecera de la cama bajaba y brazos como tentáculos se extendían para atrapar a Nell en su cama.
Sin embargo, muchos de los efectos en esa escena, fueron acompañados con efectos visuales digitales, supervisados por Phil Tippett y Craig Hayes. Los efectos visuales también volvieron a participar en las más sutiles manifestaciones de "La Maldición."


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70641
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América