Después de las previsiones meteorológicas o las comunicaciones, los satélites van a revolucionar la práctica de la medicina, con grandes perspectivas para el porvenir de la telemedicina espacial.
Dentro de unos pocos años, los progresos tecnológicos surgidos de la conquista del espacio permitirán a futuros "telemédicos" examinar a sus pacientes a distancia.
Presentado durante el Congreso Mundial de Telemedicina que acaba de terminar en Toulouse (suroeste de Francia), el consultorio médico del siglo XXI cabe en una maleta.Con menos de 10 kilos de peso, ese botiquín de urgencia reune en realidad todos los equipos de una sala de hospital, desde el estetoscopio hasta el el electrocardiograma, pasando por la sonda ecográfica. Es más, puede transmitir en directo a través del satélite todos los datos vitales de un paciente que se encuentre en la otra punta del mundo.
"Esta maleta utiliza los instrumentos desarrollados para controlar a los astronautas en órbita", explicó uno de los inventores en Francia, Antonio Güell, del Centro Nacional francés de Estudios Espaciales (CNES)."Permite al médico hacer a distancia un diagnóstico rápido y fiable de cualquier enfermo que se encuentre en un lugar aislado o privado de medios de comunicación", dijo.
Ensayada con éxito para la asistencia a los marinos, esta estación móvil de telemedicina suscita ya gran interés entre los profesionales de la salud: generalistas que ejercen en regiones apartadas, médicos de servicios de urgencia de la protección civil o especialista del repatriamiento sanitario.
Pero las perspectivas de la telemedicina interesan asimismo a las firmas de transporte aéreo internacional."Las compñías están muy interesadas", indicó Laurent Braak, del Instituto de Medicina y Psicología Espaciales (MEDES) de Toulouse."En caso de urgencia a bordo, la estación puede ser utilizada por la tripulación para mejorar, gracias a un médico que se encuentra en tierra, las posibilidades de supervivencia del enfermo", explicó.
Cada año se registran en el mundo 1.200 decesos "naturales" en aviones.Un número superior al provocado por las catástrofes aéreas, recalcan los especialistas.
Antes de que se realicen los primeros diagnósticos aéreos --los ensayos en vuelo están previstos en 2001--, algunos ejemplares de estas maletas preparadas por el CNES y el MEDES serán prestadas el mes próximo a otra categoría de utlizadores de la telemedicina: los "cazadores" de virus.
"Vamos a utilizarlas en Senegal pare recoger y transmitir automáticamente las medidas de calor, de humedad y de presencia de ciertos animales", indicó el doctor Güell.Combinados con los datos provistos por los satélites de observación de la tierra, esos "elementos permitirán prevér la irrupción de enfermedades, como la fiebre del valle del Rift o el paludismo, y anticipar su progresión", agregó.