Elegir una buena escuela infantil no es una tarea sencilla porque en ese centro vuestro hijo pasará muchas horas y os deben convencer de que en él se va a encontrar a gusto y de que vuestra opción es la más acertada.
El boca a boca suele ser una estrategia muy utilizada. Lo ideal es visitar varias guarderías para poder comparar, empezando por las más cercanas a casa.
Busca información en los ayuntamientos y en las delegaciones del Ministerio de Educación o de las Comunidades Autónomas, que disponen de listados de todos los centros públicos, privados y concertados de su jurisdicción.
Hay unos factores fundamentales que es preciso saber antes de conocer la escuela que más se adapte a nuestras características, inquietudes y expectativas. Los aspectos importantes que hemos de tener en cuenta para la elección son:
Proximidad, si sus horarios son o no compatibles con los vuestros, si hay servicio de comedor y transporte (si los necesitáis) y si las instalaciones son satisfactorias.
Se debe valorar también el trato, el cariño, la higiene y la seguridad que los responsables de la escuela ofrecen a sus alumnos. Material educativo adecuado y a su alcance. Estabilidad, que los educadores sean siempre los mismos (para que nuestro hijo se pueda familiarizar con ellos). Continuidad, que la escuela esté conectada con algún centro de enseñanza donde nuestro hijo puede continuar su educación a partir de los seis años.
Actitud abierta, los profesores deben estar dispuestos a prestar asesoramiento educativo a los padres y respetar las costumbres familiares y hábitos de cada niño.
Si la comida es casera o de catering. Si tienen pediatra y psicólogo en el centro, y si no es así, si pueden contar con ellos avisándoles por teléfono. La higiene de la cocina y aseos. La seguridad de las instalaciones y el patio. La iluminación, ventilación y estado de las aulas . El espacio del que disponen los niños en clase. Si preparan menús especiales para niños enfermos o alérgicos, se deben seguir rigurosamente las normas de alimentación que haya especificado el pediatra porque hay algunos niños con particularidades respecto a la alimentación (ejemplo: alergia a la leche de vaca).