No pretendo bajo ningún concepto hacer función de crítico de cine, ni mucho menos; simplemente es mi intención de compartir con los lectores todo lo que pude percibir a través de la tan comentada película "La Pasión de Cristo", que a sus pocos días de estreno no sólo ha despertado la curiosidad de muchos, sino que además ha logrado recaudar hasta la fecha más de 250 millones de dólares.
Gracias a una función privada ofrecida por "20 th Century Fox" en Panamá, algunos pocos tuvimos el privilegio de apreciar esta polémica cinta, previo a su anunciada fecha de pre estreno.
Personalmente, me atrevo a decir que se trata de la misma película que vemos todos los años durante la Semana Santa, sólo que en esta ocasión con un toque más real y crudo, por no decir "brutal".
Sin restarle méritos a esta producción, la cual no solamente está bien realizada, sino que es sumamente reflexiva, también puedo añadir que ahora entiendo por qué quienes la han visto siempre coinciden en sus comentarios: "más es la alharaca que lo que realmente es", "no tiene nada de antisemita", y "la misma historia, sólo que más brutal". En resumen, eso es lo que es "La Pasión de Cristo".
Tal y como he comentado anteriormente, durante la cinta nunca lloré, quizás porque ya iba demasiado predispuesta, pero no puedo negar que en múltiples ocasiones me conmovió al punto de estar al borde de las lágrimas.
Más que ver tanta sangre y tomarla por el lado del morbo, en todo momento me pregunté, y aún me pregunto, cómo pudo un ser humano soportar tanto dolor, y sobre todo, cómo pudo ser posible tanta, pero tanta crueldad. Y he aquí el meollo del asunto: en definitiva, "La Pasión de Cristo" invita a la reflexión.
En varias ocasiones me han preguntado si no me gustó la película, pero, por alguna razón que no percibo, lo único que acierto a decir es que está muy bien hecha, pero creo que no me provocaría volverla a ver.
Sin embargo, hay detalles que considero muy bien llevados por Mel Gibson, como lo son la presentación del diablo, quien tentaba a Jesús precisamente en los momentos más difíciles, además de la manera tan sutil como se introducen algunos pasajes previos a sus últimas doce horas de vida.
En cuanto al resto, coincido con la periodista Luz María Noli, de TVN, quien también participó de la función, cuando comenta que aunque la película está muy bien hecha y es realmente extraordinaria, "con los primeros cinco latigazos bastaba para entender lo brutal que eran en aquella época, y no era necesaria una escena tan larga".
Por su parte, el sacerdote Manolo Blanquer, de FTV Canal 5, opina que "La Pasión de Cristo" no es más que un intento de reflejar toda la crudeza de aquella época, cuando no se tenía piedad ni misericordia con quien caía en sus manos.
"Hacían lo que les daba la gana con el condenado que caía en sus manos, por lo que, hasta cierto punto no sé si era necesario presentarla de esa manera, pero era así", dijo Blanquer refiriéndose a la violencia registrada en la cinta.
"No le encuentro nada de antisemita, pero sí es demasiado interactiva... Cuando leemos la Biblia no vemos esto, y creo que es precisamente lo que la película intenta reflejar".
De acuerdo con el sacerdote, hay mucho simbolismo en la película, como lo es la tentación del diablo en los momentos difíciles de Jesús, además de detalles que no concuerdan con las escrituras. Tal es el caso de Santa Verónica, quien en la cinta se compadece y logra acercarse a Jesús, cuando en realidad difícilmente en aquella época lo hubiera logrado.
Agrega, además, que Jesús nunca llevó toda la cruz, y que en realidad, en aquel tiempo a los condenados los crucificaban totalmente desnudos, y no en taparrabos, como se presenta, seguramente por respeto y pudor.
Lo principal de todo esto, según Blanquer, es que para entender a "La Pasión de Cristo" hay que remitirse a uno de los versículos del capítulo 53 de Isaías, la cual dice que: "por su sangre hemos sido salvados", viéndola desde el punto de vista de la fe... "Se ha hecho demasiada alharaca por ello", enfatizó.