MARAVILLAS hace la mujer del Siglo XXI para, en 24 horas, desempeñar la gama de roles que le toca cumplir. Maestría demuestra en su quehacer a nivel del hogar, la escuela y la comunidad. Hoy por hoy las féminas se desenvuelven exitosamente en casi todos los campos. Ya no será nunca más la convidada de piedra en el ámbito político.Para hacer oír su voz utiliza los medios tradicionales y los últimos avances de la tecnología comunicativa. Toca sin reparo a todas las puertas. Quiere, y lo promueve, un cambio. El cuadro descrito, con distintos matices, representa la realidad femenina en los cuatro puntos cardinales. Donde no ha derrumbado barreras empuja fuerte y unida para hacerlo. Es asunto de tiempo.
En Panamá cabalga en un corcel brioso. La espada que esgrime es la del conocimiento y educación continua. Cada vez hay más mujeres en las aulas de los centros de estudios superiores. Y obtienen los primeros puestos. A la hora de incursionar en el ámbito profesional, sin embargo, siguen siendo discriminadas, pese a los títulos académicos. Pero batallan por obtener igualdad salarial por el mismo trabajo como está escrito en una ley inoperante.
En la política también ha ganado espacios. Dicen que "al César, lo del César" y Mireya Moscoso, para bien o para mal, con sus penas y sus glorias, ha sido una de las pocas presidentas en el mundo. A nivel regional, luego de Violeta Chamorro, en Nicaragua, le tocó a Panamá. Estrenó presidenta en 1999.
La mujer está aprendiendo a valorar más su mente y su cuerpo. No es una muñeca ni juguete sexual del hombre, quien no puede decidir por ella. Éste ha de aprender que en materia sexual cuando ella quiere decir sí no se anda con rodeos. Pero, cuando expresa un ¡no! es rotundo, no un sí disfrazado como él mal interpreta. Así, la democracia entra también a la alcoba.
Como no es bestia de carga, su "trabajo invisible" ya pesa en la sociedad. Una administradora del hogar (como se denomina hoy a las amas de casa), puede pagar seguro voluntario. Y es una conquista que vale pregonar.
El hombre tiene en su pareja en el hogar a una compañera, madre de los hijos que tuvo con ella o con otra, asesora, consejera, asistente, cocinera, lavandera, planchadora, enfermera, psiquiatra, amante, niñera, mensajera, administradora de los bienes materiales, planificadora, reloj despertador, maestra, masajista..
"Una golondrina no hace verano" solían decir quienes oían pero no escuchaban los ayes de las féminas que intentaban hacer recapacitar a la sociedad. Hoy cualquier foro es bueno para denunciar prejuicios, injusticias, violaciones a los derechos de las mujeres vengan de quien vengan. En Panamá la Fundación para la Promoción de la Mujer (FUNDAMUJER) el Centro de Atención a la Mujer Maltratada (CAMM) la Iglesia, la Red Contra la Violencia a la Mujer y la Familia y el Ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia, trabajan con otras entidades estatales, ONGs y la sociedad civil consciente de que esto es prioridad, en la elevación de la autoestima de las mujeres para que ganen seguridad en sí mismas y denuncien toda violencia contra ellas o su prole. Sin embargo, amparados en la fuerza que da la costumbre, leyes que no se implementan y el miedo de las víctimas, los hombres siguen causando vejámenes, dolor, taras y muerte a las mujeres. Este capítulo no se ha cerrado.
Una encuesta de CID
Gallup para Panamá América (16 de enero, 2006)revela que la panameña tiene una autoestima alta (55 % así lo expresó) y que su sed de superación personal es grande. Lo ha dicho una y mil veces la Dra. Rosa M. Britton, las madres han enfatizado tanto a las hijas que la educación es su pasaporte para escapar de la pobreza, que ellas cada día están más preparadas y hoy un gran porcentaje de los "machos" sufre del síndrome del zángano. Ellas llevan los pantalones en el hogar. Y los reales. Lo peor, los hijos e hijas se están dando cuenta.
No se trata de crear antagonismo, sino de abrir el compás para que ellas y ellos compartan el éxito.
Otros aspectos que destaca la encuesta son: que el aborto sigue siendo un tema controversial, que para que el dinero rinda no más de dos hijos es el pregón hoy día, que casi la mitad se queja del trato que recibe de los hombres y que ir a los centros comerciales (Malls) es un pasatiempo que sólo compite con las telenovelas. Para un 71% de la muestra recorrer almacenes es parte importante de su agenda.
¿Que si se enferma? La mayoría de las 1018 entrevistadas (57%) dijo sentirse "muy saludable". Eso sí, el enemigo número uno que las amedrenta es el VIH/SIDA (61%) y le sigue el cáncer (de mama y útero). La obesidad pesa cada día más en la balanza femenina. Pero, en este mundo de extremismos, al otro lado están las que viven probando toda dieta hipocalórica.
Y, al ritmo de salsa y bolero, los sones que despuntaron en la encuesta, con sus tabúes y creencias, su relativa tolerancia al homosexualismo y lesbianismo, por encima de creencias sociales y dogmas religiosos, la mujer panameña, sea del campo o la ciudad, letrada o iletrada, pobre o rica, "fea" o "bonita", sigue apostando por la familia, el matrimonio (aunque éste está en cuerda floja) una mejor calidad de vida, el amor y la igualdad de género.
La mujer viste pantalones largos para siempre
No más sumisión. Ni estar relegada al espacio doméstico. Ni ser la malquerida que calladamente sigue órdenes y trata de tener contento al marido o proveedor del sustento familiar. Esos episodios pertenecen al pasado. La mujer actual escribe su propia historia y no deja que se la tergiverse la sociedad androcéntrica.