La National Gallery de Londres ha hecho una apuesta valiente con una exposición dedicada a un movimiento poco conocido del gran público fuera de su país: la titulada "Luz Radical: los pintores divisionistas italianos 1891-1910".
Cuando asumió el cargo, hace sólo unos meses, el nuevo director de la pinacoteca, Nicholas Penny, ya anunció su disposición a asumir riesgos, mostrándole al público no lo que se sabe de antemano que va a ser popular, sino familiarizándole también con artistas que tal vez no han recibido hasta el momento la merecida atención.
Mucho menos conocidos que los "pointillistas" franceses o que los futuristas italianos, grupo de vanguardia en el que iban a militar y destacar más tarde algunos divisionistas, estos representan en efecto un movimiento desde el punto de vista de la historia del arte moderno.
El "divisionismo" se ha visto a veces como una extensión o un movimiento en cierto modo paralelo al neo-impresionismo francés, con el que tiene ciertas relaciones, pero, como señala el propio Penny, es mayor su deuda con un artista como Jean-François Millet que la que tienen con Seurat. El movimiento de la aplicación dividida del color.