Que la gente se olvide de echarle la culpa a las emociones, si el azúcar le sale alta a alguien -independientemente de que se haya hecho la prueba de glucosa luego de haber tenido una discusión, susto, o disgusto- es porque tiene diabetes, llamó la atención el Dr. Pablo Vergara, diabetólogo, de la Policlínica Manuel María Valdés de San Miguelito.
De hecho, negar la enfermedad puede costarle la vida a la persona, porque no lleva un buen control de sus niveles de azúcar y los alimentos que ingiere y también porque no informa a otros que padece ésta y en un momento dado ante una crisis ellos/as no saben cómo ayudarle.
Otra idea errónea prevaleciente es que se puede morir de diabetes. ¡No!, la muerte es producto de las complicaciones de la diabetes, no de la diabetes.
En nuestro país la población joven diabética es la que más se resiste a aceptar que tiene la enfermedad, que es crónica o sea incurable. Pero, controlable y se pueden prevenir deterioros de órganos con dieta donde haya una alto consumo de vegetales y frutas, evitando el sedentarismo y practicando ejercicio y evitando la obesidad, que son factores de riesgo donde la actitud de la persona enferma juega un papel importante. No así con la herencia, que también es un factor de riesgo en esta enfermedad que afecta a hombres y mujeres, a gente de todas las edades y condiciones sociales.
En nuestro país según el galeno hay un subregistro de la diabetes y la predominante es la de tipo II. Hay que considerar que la incidencia de la diabetes en Panamá no necesariamente es del 10 o 12 % como en Centroamérica y el Caribe, porque, hay que tener presente que nosotros somos un país mixto, donde hay muchas etnias.
Por otra parte, se refirió a la importancia de los grupos de terapia de apoyo, donde se refuerzan unos pacientes a otros y también las familias de los diabéticos.