Arturo, un joven escudero (hijo del Rey Uther, pero que desconoce su linaje) suficientemente listo como para aceptar consejo de los mayores (el Mago Merlín, interpretado por Félix Gómez), logra conquistar la corona y el corazón de una princesa (Ginebra, interpretada por Astrid Tejada, Reina de Calle Abajo 2011) más que con la fuerza bruta, con la que da la inteligencia bien usada, esa que da valor a lo que realmente merece la pena en la vida, como lo es la amistad, el amor, la cooperación, la honestidad, la justicia y la tolerancia.
Todo ello sucede, a pesar de la malévola Simona, la bruja (papel que interpreta con maestría la primerísima actriz Ceila González), que es experta en hacer unos brebajes en donde, creánlo o no, lo que usted menos se imagina es ingrediente.

Solo sepan que en esos brebajes hay hasta lengua de bochinchosa, botas viejas, moco de ogro, unos insectos alados que han sobrevivido por milenios en la tierra y a los que todos y especialmente todas les tienen miedo. El nombre comienza con la tercera letra del abecedario.
El asunto es que con esta obra infantil, Pablo Salas, Félix Gómez y Producciones Doble AA también les inculcan la importancia del perdón, la paz y el respeto para la armónica convivencia en el mundo, el cual, hacen énfasis, todos podemos ayudar a que sea mejor.

Con pancartas, con acciones, con palabras, con canciones, enseñan esos valores y también Merlín, con la ayuda de su sabio búho, Aristóteles (personificado por el niño Jacob Chanson), va formando al joven Arturo para lo que será su destino, gobernar, para lo cual necesita ser un hombre íntegro y justo.
Félix Gómez, destaca que con esta obra se les quiere mandar el mensaje a los niños y adolescentes de que “nuestra espada es la educación y nuestro escudo es el amor”.
En este montaje, también forman parte del elenco José Duque (Ulher y Obispo), Xabier Soriano (Kay) y Alexander Cruz.