La actriz Jennifer Aniston confesó que se pasó varios meses tirada en la cama, deprimida y devorando kilos de helado. Ahora tiene otro motivo de sufrimiento : su novio modelo, Paul Sculfor, se fue a vivir a Londres.
Las imágenes de aquella época son elocuentes pero, en este caso, vale muchísimo más que la confirmación llegue en forma de palabras. Jennifer Aniston confesó que tras la ruptura con Brad Pitt estuvo a punto de convertirse en una auténtica Bridget Jones.
"Realmente me convertí en Bridget Jones. Me pasaba días tirada en el suelo, comiendo kilos y kilos de helado", confió la actriz a la revista Look magazine.
Y la verdad, que no es para menos.. Aniston estaba casada nada más, ni nada menos que con el hombre más deseado del planeta, según varias encuestas de revistas de espectáculos.