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La patria no se vende por 30 monedas


Cada panameño, hombre, mujer, niño, niña, desde el escenario donde le toca desenvolverse, llámesele instituciones públicas, empresa privada, escuela, hogar, iglesia, comunidad, puede ser protagonista del desarrollo nacional y portador de oportunidades para que sus congéneres, su prójimo, vivan una vida digna. Y ha de actuar con rectitud, justicia, haciendo gala de principios éticos y morales que edifican, fortalecen, unen y demuestran que somos realmente hijos de Dios.
Y, es importante tener presente que, "la patria no se vende por 30 monedas", no hay cabidas para Judas, se necesitan, por el contrario, buenos samaritanos, gente que apueste por la honradez, paz, solidaridad, decencia, trabajo serio, con iniciativa, carismática, asertiva, tolerante, que no le ponga condiciones a su aporte al progreso colectivo.
He allí la posición de la famosa pintora panameña Sheila E, Lichacz , quien está de visita en su terruño, luego de que, otra vez, ha sido bendecida por Dios, quien al permitirle seguir viviendo, porque ella es "un milagro", para el cual la Medicina aún no encuentra explicación, le demuestra que continúa teniendo para ella una misión especial en el mundo.
Lichacz, quien también es Vicerrectora en Misión Especial de la Universidad Santa María La Antigua, USMA, no cesa de agradecer tanto amor divino para con ella. Cuarenta años de operaciones cerebrales, debido a tumores cancerosos que ha vencido (uno de ellos de 7 1/2 " X 5"), la última hace tres meses, y numerosas apariciones santíficas la llenan de motivos para seguir adelante. Y, la pintura (donde los tiestos precolombinos son un sello que la distingue) ha sido el medio que ha utilizado para hacer llegar, a todos los confines del mundo donde se conoce su obra, mensajes de esperanza, amor por lo autóctono y a la patria.
"Más de un tercio de mi cabeza es acrílico", comenta y rememora: "Yo estaba desahuciada. No podían operarme de nuevo. Es la operación número trece que me hacen en el cerebro. El tumor se me salía por la frente. Allí estaba la cicatriz en forma de la cruz franciscana. Los doctores, los mejores neurocirujanos del mundo no podían conmigo y yo le pedí a Dios que me salvara...".
Y, aprovechando que vino a Panamá para participar en un reencuentro de la Generación de 1961 del Instituto Nacional, "Nido de Aguilas", Sheila E, Lichacz, también Embajadora Extraordinaria y Plenipotenciaria de Panamá en Misión Especial, usando como símbolo su cuadro "La Patria no se vende por treinta monedas", apela a la población, para que en un haz de voluntades, en una gran cruzada nacional, vete la corrupción y contribuya a que la transparencia en el actuar individual y colectivo prevalezca.
Está convencida de que es asunto de disposición, de respeto a sí mismo y a los demás, de verdadera valoración por la patria.
En sus mensajes en diversas conferencias en universidades locales, donde parte importante de su audiencia han sido profesionales y jóvenes estudiantes, Lichacz ha puesto de relieve que en buena lid se puede lograr la autorrealización personal y ayudar a que la patria avance. Y es que las argucias y artimañas, el juega vivo, el "quítate tú pa" ponerme yo" deben dar paso a una conducta en que el tesón, la responsabilidad, el trabajo en equipo y el aprovechamiento óptimo de los recursos en beneficio de la sociedad imperen.


fecha edicion
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170614
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América