Aproximadamente a los 25 años empezamos a perder grasa en el rostro. La llamada grasa de rostro de bebé.
Al perder esta grasa nuestro rostro, aunque bello y joven, cambia en apariencia.
Este cambio es menos notable en personas con sobrepeso. La grasa subcutánea es importante para tener el aspecto joven. Entre más años pasan más la perdemos.
Después de los 30 empezamos a ver la flacidez en nuestro rostro. La fuerza de gravedad hace lo suyo y con el tiempo la piel pierde definición, juventud y firmeza. A mediados de los 40, cambia la pigmentación, la textura, incluyendo poros abiertos y pérdida de lozanía.