La pintura panameña no es inferior a la que se trae del extranjero, comparte Benjamín Cruz, quien regresa a las muestras el próximo 16 de septiembre en el restaurante La Esquina de Van Gogh.
El panameño considera que los extranjeros tienen buen mercado en Panamá porque traen un nombre, un currículum, y que los locales no les queda más que perseverar y hacer buenas cosas.
Sobre lo que lleva a las galerías, Cruz dice que ha observado que se da importancia al nombre y no al producto. "Conozco pintores que tienen 20 años pintando y sus cuadros no valen nada, porque sus nombres no son conocidos".
Acerca de la 8.° Bienal, que abre el jueves 11 en el Museo de Arte Contemporáneo, considera que se ha vuelto más instalación, donde se expone de todo, fotografías, vídeos.
Cruz no considera que la fotografía se tenga que exponer en junto con la pintura. En los concursos de artes plásticas siempre ganan las fotografías en vez de los cuadros.