No es que haya dejado palacio para dedicarse al mundo de la farándula. Lo que sucede es que la princesa Mary de Dinamarca subió al escenario e interpretó un pequeño papel como actriz cumpliendo con una tradición real danesa para hacerse miembro de la Asociación de Actores de su Majestad Real.
La costumbre ordena intervenir al menos en un espectáculo de revista y pronunciar como mínimo un par de réplicas en él para formar parte de la mencionada asociación. Y eso hizo precisamente el pasado sábado la princesa Mary en la llamada Revista de los Estudiantes, que organiza anualmente dicha asociación, en un acto celebrado en la Casa de la Cultura de Islands Brygge, en Copenhague. Mary estaba feliz con su trabajo.