Raúl Vásquez Sáez fue un pintor completo. Su trabajo, pintura, escultura, música, fue mostrado a la par de otros maestros panameños y extranjeros como Guillermo Trujillo y Aristides Ureña Ramos.
Como su arte, él también era fácil de reconocer, siempre vestía de blanco, y con esa vestimenta recorrió las grandes salas para mostrar su creatividad en New York, Francia, República Dominicana, Miami.
En el 2006, en la galería Habitante, expuso "El hacedor de amuletos", una muestra de 22 esculturas sobre diferentes materiales.
"Es interesante que estos montajes tienen una historia que contar y hasta muestran huellas de lo acontecido, delatadas por los clavos de hierro forjado, que son a la vez, elementos de estilo entre una obra y otra", escribió el pintor costarricense Otto Apuy.
Agregaba Apuy que la obra de Raúl "está situada desde los orígenes del rito hasta límites de la abstracción, sugerida por los materiales. El uso de los pigmentos y de las raspaduras nos hablan de las cercanías de un entorno arcaico, del pasado, una lectura poética antropológica".
De la obra pictórica de Raúl también escribió la profesora de Historia de Arte de la Universidad Internacional de Florida, Carol Damian, en ocasión de la muestra "Cinco Maestros" que se presentó en Habitante en 2004.
La confrontación entre los seres humanos y las misteriosas fuerzas de la naturaleza han inspirado por largo tiempo al artista para crear el lenguaje de la interpretación y la explicación.
Reduciendo la forma humana a su esencia y utilizándola para conversar en el mundo de lo desconocido, el artista intenta convertirse en comunicador o mediador del mundo de los espíritus.
Utiliza los símbolos cósmicos y un acercamiento inocente al dibujo y la pintura, que resultan una rica superficie de texturas chamánicas como las revelaciones para los guardianes por el bienestar del paraíso.
Testimonio.
El costarricense Otto Apuy fue entrevistado vía correo electrónico. "Siento mucho pesar por su muerte. Conocí a Raúl en la Galería Andrómeda, en San José, Costa Rica, en los años noventa, luego volví a verle hace algunos años".
A Otto le sorprendía este panameño, de ojos triangulares y vivos, de bigote caído como una veranera, con voz suave y cadenciosa y de una peculiar manera de ver el arte, como una constante de búsqueda.
Concluye que Raúl tenía una conciencia latinoamericana, y sus preceptos estaban en las raíces de nuestra cultura precolombina, de allí que vean rituales y colores de tierra de barro, de la Mamá Grande y de los personajes enigmáticos, que poblaban su zoología fantástica. Para mirarlo, hay que pensar en el conjunto de su obra, que trabajó con prisa, para abarcar la universalidad.
Exposiciones.
2005. "A tribute to my roots", Museo Nacional de la Acuarela, México.
2004. "Piedralumbre", Casa Cultural Huellas, Panamá.
"Cinco maestros", Galería Habitante, Panamá.
2003. "Arte Contemporáneo de Panamá, 15 artistas panameños, Mansión de Lamerique Latine de Monaco, Inglaterra.
2002. V Bienal Internacional de la Acuarela, Museo Nacional de la Acuarela, México.
2001."Miniaturas 2001", en Habitante.
En el 2006 mereció distinción en los premios Anita Villalaz, por su trayectoria.
En la Villa de Los Santos residió y trabajó el arte que mostró al mundo.