El zumbido en los oídos es un ruido que se produce por falta de circulación en los oídos y por un ruido intenso a que ha sido sometida la persona, pero, esta condición también puede ser producto de la edad, informó el Dr. Rolando Muñoz, otorrinolaringólogo del Hospital Santo Tomás, HST.
Es importante señalar que la mayoría de los trastornos auditivos (las infecciones, los cuerpos extraños, la cera, la otosclerosis, la enfermedad de Meniére y el trauma acústico) presentan como síntoma zumbidos o silbidos en los oídos.
A este padecimiento se le denomina tinnitus y "es parecido al sonido del escape del aire, del correr del agua, del interior de una concha marina o como un sonido crepitante, musical o de zumbido.".
"Sonidos silbantes, sonidos de soplos, zumbidos, siseos, sonidos de tono alto o bajo, rugidos y otros" se cuentan entre los percibidos durante esta afección. Se trata de un padecimiento común que en un momento dado lo ha experimentado prácticamente toda persona, aunque fuere de manera leve, cuando oye sonidos durante minutos y en otros casos, "cuando es persistente, puede acompañar a la pérdida sensorial de la audición e interferir con la capacidad de concentración o de dormir y causar también angustia psicológica".
El especialista del HST dijo que cualquiera que experimente zumbido en los oídos debe ir donde un otorrino para que lo examine y le haga una audiometría. Aparte de las molestias que causa el zumbido, en muchos casos no tiene otras consecuencias para quien lo padece. Suele asociarse a la pérdida de audición (producto del ambiente laboral), a algunas enfermedades cardiovasculares (como la oclusión de las arterias carótidas), a la anemia, así como a las malformaciones vasculares (vasos sanguíneos), a los aneurismas y a los tumores de la cabeza.
Valga decir que "las causas pueden variar según la edad y el sexo de la persona y las características específicas del síntoma, tales como localización exacta, calidad, duración, factores agravantes, factores atenuantes y enfermedades asociadas".
Entre los factores desencadenantes del asma (enfermedad que se estima que padecen 150 millones de personas en el mundo), están cuadros gripales o de resfriados, infecciones virales, la polución ambiental (humo de la combustión-monóxido de los carros, fábricas y en el área rural el humo de cocinar con leña), la polución interna (polvo , moho, hongos, uso de ambientes cerrados poco ventilados, etc.), el ejercicio en pacientes asmáticos no controlados y algunos medicamentos como aspirina, IECA y algunos usados para el tratamiento de la presión alta.
El éxito en el control de esta enfermedad depende en gran parte de la disciplina del paciente para conocer los factores desencadenantes, aceptar que el suyo es un mal crónico pero que no debería afectar mayormente su calidad de vida si toma los medicamentos como es debido, evitar automedicarse y saber cuándo debe llamar a su médico.
Finalmente, el Dr. Rodríguez informó que en Panamá, a diferencia de otras enfermedades, se dispone de estadísticas actualizadas sobre el asma debido a que hace dos años se llevó adelante ISAACS, la encuesta más grande de asma que se ha hecho (incluyó más de 30 mil encuestados) y destacó iniciativas importantes para el control del asma a nivel global, como lo es GINA y la celebración del Día Mundial del Asma (6 de mayo).