Lo recomendable es ser práctico e ir en pareja a la consulta con el especialista. El varón, recalca el Dr. Juan Monterrey, también tiene que ser revisado, para ver si tiene alguna alteración de los espermatozoides o en su sistema reproductor.
Generalmente la mujer es la que va al ginecólogo, por el mito de que si no hay concepción es porque algo anda mal en su sistema reproductor.
Debiera empezarse por evaluar la condición del hombre.
Respecto de cuándo ir, explica que se considera que hay dificultad para concebir en una pareja que ha estado teniendo conviviendo y teniendo relaciones sexuales sin protección, sin un método anticonceptivo, durante dos años. Si es un año se le aconseja seguir intentándolo otro año. Si transcurren dos años y nada, entonces se aconseja a él hacerse un espermograma.
Un espermograma es un estudio del semen, que les permitirá salir de dudas.
Es sencillo y no es tan caro, cuesta entre B/. 20.00 y B/.40.00, dependiendo de dónde se lo practiquen.
Se le dan las instrucciones al paciente. Ha de recoger el semen, todo el contenido del eyaculado, preferiblemente mediante una masturbación que se recomienda sea con la pareja. Lo ha de llevar al laboratorio lo más pronto posible. Debe anotar la hora en la que él tomó la muestra.
A nuestra pregunta ¿Cuántos espermatozoides debería haber en un conteo normal? explica nuestro interlocutor que en la práctica los especialistas suelen aplicar la denominada "Regla de los 40".
Debe haber 40 millones de espermatozoides por mililitro de semen.
Más del 40% de ellos deben moverse activos hacia adelante.
Entre el 40 y el 60% deben estar vivos y normales en cuanto a forma.
Si ocurre así y no hay infecciones en las vías reproductoras o alguna disfunción, debería darse la fertilización del óvulo sin problemas.