Todo sucedió en un abrir y cerrar de ojos. A la reina Isabel II de Gran Bretaña le robaron antiguas cucharitas de plata y juegos de té durante una recepción al aire libre, que se realizó el 7 de julio en el jardín del palacio de Buckingham.
La soberana estaba en su carpa tomando té con los príncipes Felipe y Andrés y el duque de Gloucester cuando se inició un aguacero con granizos. Isabel II tuvo la generosidad de compartir su refugio con varias decenas de huéspedes que ya estaban empapados hasta los huesos y pasaban frío.
Les sirvieron té, café, limonada, galletas de jengibre y fresas con natilla, pero algunos ingratos prefirieron quedarse con recuerdos más tangibles.
Al terminar la recepción, se descubrió que de las mesas desaparecieron ocho cubiertos de plata de la época del rey Jorge III y ocho juegos de té del período de la reina Victoria. Según publicaciones de algunos diarios , Isabel II quedó muy afligida por este incidente escandaloso.
El acto fue “un increíble abuso de un gesto amistoso de la reina”, dijo al periódico un empleado de palacio. El botín tiene un precio incalculable.