En la agenda de la Reina Sofía siempre hay un hueco para Po y Dede, los dos pandas que apadrinó desde su nacimiento en noviembre del 2010. Ella se encariñó con ambos en el zoológico de Madrid y aún disfruta con la compañía de los amigables animales. El nacimiento de ambos fue un proyecto personal.
En 2007 viajó hasta China para traer a los papás de ambos a Madrid porque buscaba que el “zoo madrileño” volviera a contar con osos panda, después de la muerte de Chulín en 1996.
Pero su amor por los animales no se limita solo a los pandas, porque hasta un burro de nombre LLuvia se ha saltado el protocolo. Este pertenece a una especie en peligro de extinción. También, en una ocasión acompañó al Rey para devolver a unas tortugas, heridas por anzuelo, a su hábitat.
Doña Sofía ha dicho en alguna ocasión que son los animales quienes la adoptan a ella. En el Palacio de La Zarzuela hay varios perros. Incluso, hay un pequeño cementerio de canes. Además, la Reina es vegetariana, no suele usar pieles y nunca se le ha visto en los toros.
Pero allí no acaba todo, el fin de semana asistió a la inauguración de II edición de “100 x 100 mascota”. Feria del animal de compañía, en donde quedó enamorada de Paquita, una perra de tres años que fue abandonada, en abril, en la Asociación Ladridos Vagabundos, también la adoptó y ahora se encuentra en la Casa Real. A pesar del abandono, la afortunada mascota estaba en buen estado.
Fascinada con los pandas
- La reina Sofía visitó en noviembre del 2010 a dos pequeños cachorros pandas (de dos meses) en el Zoo de Madrid. Lo primero que hizo la Reina, según informó Televisión Española, fue pedir permiso para coger a las crías