En un ambiente encantado con la particularidad de una fragancia elaborada para transformar la historia de las esencias ambaradas, se llevó a cabo el lanzamiento del primer perfume de la casa Prada.
Según Matilde Roux, representante de la empresa Sodepac, la nueva fragancia de Prada es sumamente femenina y personal, sutil y compleja. "Ha sido elaborada con componentes de calidad, lo que es reconocible de inmediato por su carácter evocador, sensual y único, con el que toda mujer puede sentirse identificada.
Sin ningún nombre en específico, el perfume surge de la fusión de los principios de la casa: tradición, innovación y calidad, con la unión de tecnología y proceso artesanal.
El principio básico de esta fragancia es la innovadora interpretación de aceites esenciales ancestrales de propiedades puras y naturales. El espíritu del ámbar, un componente esencial de la perfumería ancestral, se ha reformulado partiendo de cuatro dimensiones concretas para lograr una fragancia pura, adictiva, exquisita y profunda. "Cada dimensión se basa en un ingrediente ancestral", comentó Roux.
Por otro lado, el frasco y el estuche combinan valores tradicionales con un diseño moderno y novedoso. En el estuche, la esencia de Prada se pone de manifiesto con una etiqueta de tela que vincula la nueva fragancia con la moda.
PURA: Aceite de sándalo procedente de la India.
ADICTIVA: Hojas de pachulí procedentes de Indonesia.
EXQUISITA: Resinas de ládano procedentes de Francia.
La revolución de las fragancias ambaradas
Prada fue presentada por la empresa Sodepac en Félix B. Maduro Multiplaza.