En momentos en que la alegría, tranquilidad y unidad familiar deben ser los que prevalezcan, ser cuidadosos con los juguetes que se regalan a los niños y la manera en que ellos juegan, poniendo en práctica las medidas de seguridad, que nunca están de más, es necesario.
Queremos compartir con ustedes algunas observaciones y recomendaciones sobre la materia.
Madres y padres de familia:
Asegúrense (lean las etiquetas) de que han comprado juguetes adecuados para sus hijos y que no representan ningún peligro para ellos. Por ejemplo, juguetes puntiagudos, con bordes agudos de metal o de vidrio, proyectiles, flechas, (juguetes rellenos que tengan en su interior alambres que al romperse la parte exterior queden expuestos) con los que se puedan cortar o causarse otro tipo de daño no son convenientes para los niños menores de cinco años.
Para los pequeñitos no son apropiados los juguetes muy chiquitos o con partes separables, que puedan meterse en los ojos, nariz u orejas.
Tampoco son recomendables los juguetes que puedan producir ruidos estridentes, superior a los 90 decibeles o que impidan al niño escuchar cuando se le habla (pueden ocasionar accidentes si un niño va jugando con ellos mientras cruza una avenida porque no oye cuando el conductor le toca el pito del carro).
Deben evitarse juguetes en cuya confección se hayan usado químicos o sustancias irritantes, intoxicantes (phalates), así como aquellos con los que se fomenta la violencia.
Debe enseñarse a los niños cómo utilizar con precaución los juguetes eléctricos, con los cuales deberían jugar bajo la supervisión de un adulto. Los juguetes eléctricos mal construidos, mal alambrados o usados inadecuadamente pueden ocasionar sacudidas o quemaduras.
Aconsejen a sus niños evitar jugar en lugares resbalosos y en la calle, así como al borde de escaleras o de sitios elevados. También, usar cascos y otros elementos protectores.
Dígales que cuando jueguen no se estén lanzando objetos ni juguetes al rostro (especialmente de cuidado son los ojos).
Debe favorecerse el juego en grupo, porque ayuda a la socialización y a desarrollar el hábito de compartir.
No les permitan a los niños jugar con fósforos, cohetes, ni cerca de donde los están encendiendo.
Revisen que todas las conexiones eléctricas de su hogar estén en buenas condiciones.
Además, indicó que no siempre se utiliza el carrito para pintar las líneas de seguridad, ya que es sólo se utiliza cuando se pintan las vías principales con pintura termoplástica, mientras que las vías secundarias son pintadas por una cuadrilla de la institución.
El presupuesto general requerido para las señalizaciones en la ciudad es de 4 millones de dólares y 1 millón de dólares para dar el mantenimiento adecuado.
Sin embargo, a la ATTT se le otorga un presupuesto de 40,000 mil balboas que sirve para pintar solamente entre 30 y 40 kilómetros.