Nos regalan sus frutos, su sombra, sirven para cobijar a la humanidad, cada partícula tiene una función. Son la base de la existencia sobre la faz terrestre, de ellas se extraen medicamentos y otras sustancias de utilidad para el Homo sapiens. Así de útiles son las plantas y sin embargo, precisamente hombres, mujeres y niños, por generaciones han sido sus principales detractores: a veces por ignorancia, otras por negligencia e irresponsabilidad, pero, el tiempo está demostrando que la naturaleza también se rebela.
En la reciente Exhibición de cuadros sobre Plantas Medicinales de Nusagandi, Kuna Yala, que tuvo lugar en el Salón Earl S. Tupper del Smithsonian Tropical Research Institute, STRI, pudimos apreciar el talento de la pintora estadounidense Marilyn A. Garber y el del novel artista cuyas dotes descubrió ella, el panameño Milton Alba, quien hasta hace poco menos de un año era solamente guardabosques en Ulugandi y con la llegada de Garber su horizonte personal se amplió.
NUEVO ENFOQUE
Hermano del reconocido intelectual Aristides Turpana, Milton ya no verá la naturaleza con los mismos ojos. De hecho los pueblos indígenas desde siempre y tradicionalmente, no sólo en Panamá, sino en todo el orbe, han tratado la naturaleza con benevolencia. Han reconocido que es el soporte para la existencia humana y por lo tanto hasta le han rendido tributo. Han sido buenos hijos de la madre tierra. A diferencia de los "civilizados" que se han servido de ella y la han ultrajado sin compasión y después todavía se atreven a sorprenderse de que haya desastres y variaciones en este hábitat compartido y vilipendiado.
AMBOS APRENDIMOS COSAS NUEVAS
Más de 50 plantas medicinales de Yuna Yala han sido plasmadas en el lienzo por Marilyn y Milton.
"Como una inolvidable y maravillosa experiencia", calificó ella su estadía en la comarca Yuna Yala, donde pudo apreciar la claridad de nuestro cielo en los soleados días de verano y la belleza de nuestro mar verde azulado a la que se suma la de la flora panameña que posee la riqueza de todos los laboratorios del mundo porque hay muchas plantas con propiedades medicinales que los nativos moradores de la comarca Kuna Yala han sabido aquilatar.
Ella gozó a plenitud y aprendió mucho no sólo de plantas medicinales, sino también de las costumbres de la población, disfrutó de los mariscos, de las islas en sus 4 viajes al área, principalmente a Ustupu.
Sus cuadros, dijo, no los va a vender. Quiere, más bien, e
exponerlos en el Jardín Botánico de Missouri.
Estas ilustraciones botánicas las hizo bajo la guía de Milton, quien era el que conocía las plantas medicinales y se las iba señalando en los viajes exploratorios que efectuaban, mientras él realizaba sus supervisiones como guardabosques. Con ella aprendió a pintar.
Con emoción lo dijo en la ceremonia de apertura de la exhibición de ilustraciones botánicas Marylin y lo repitió en varias ocasiones durante nuestra entrevista: "Ha sido una experiencia maravillosa que cambió mi vida y la cual nunca olvidaré. Milton fue una persona decisiva en el éxito de este proyecto. Le estoy sumamente agradecida. El fue mi guía. Me mostró lo que era importante hacer.
Espero que Milton continúe pintando".
Este proyecto conjunto de la Asociación de Empleados Kunas y el Smithsonian Tropical Research Institute, STRI, es parte del Programa de Ecología y Manejo de Areas Silvestres de Kuna Yala (PEMASKY).
Ver la exposición y dialogar con Milton Alba, fue enriquecedor para nosotros. Nos proveyó valiosa información acerca de las plantas medicinales que inmortalizaron en el lienzo Marilyn y él con la brocha y el pincel.
Coe galasapi (Euphorbiaceae): Las hojas se colocan alrededor de una mordedura de serpiente para traer a la superficie el veneno.
Symphonia globulifera: se usa para aliviar los problemas del estómago y controlar la diarrea.
Sapigarda-Simaroubaceae. Se le conoce como planta sagrada. A los niños se les baña con un cocimiento de ésta para incrementar la habilidad artística. También se emplea para aliviar malestares del estómago.
La gente lo pone en agua y lo unta en los ojos. "El curandero lo prepara para que el niño tenga arte y sabiduría . Es una planta que la gente le corta y le hacen un muñequito y le forman especie de agarraderas y la usan para retener y aprender cosas que uno quiere aprender".
Ganki: Se le conoce como una vitamina del bosque. "Nuestro cuerpo es el mismo y nosotros también. Somos hechos de hierro y oro. Una vez que te rompes un brazo o un pie, nunca lo moverás igual que antes", es un pensamiento que aparece bajo el cuadro de esta planta y Milton nos habla sobre los valores vitamínicos de la misma.
Alchornea: se usa para los dolores de músculos.
Gudgar araceae-Xanlhosoma robustum: el látex de esta planta se usa para tratar las úlceras de la piel.
Cuinnor-myristicaceae: Es excelente para fortalecer la sangre.
Damiboet: Con esta planta se baña a los niños para bajarles la fiebre.
Arbol leche de vaca: Es fˆntástica para aumentar la leche materna. De la misma forma, se le utiliza para cuando hay hemorragia, para retener la sangre.
Uña de gato (un tipo especial): Es una especie de liana a la que el curandero le corta la ramita, la cocina, sale como un líquido rojo y lo usa para aumentar la hemoglobina y vigorizar la sangre.
Arbol de María: Tiene una savia de color amarillo. Se mezcla con otros ingredientes.
Piperaceae: Es excelente para la limpieza corporal (como desodorante y también para el mal aliento) y además, cuando el organismo está cargado de toxinas actúa como purgante.
Bromelia: El curandero lo echa en agua y es para el dolor de cabeza y para retener las cosas.
Lacityhidaceae: Cuando se tiene ronquera y asma se recurre a esta planta. "Es un tipo de cofal, lo usan para el resfriado y la gente que tiene asma y dolores musculares. Es un árbol grande. Se le hace una cortada y sale una grasa como manteca. El curandero lo coge y lo mezcla con otros ingredientes", explicó Milton, quien, junto con su hermano Aristides se mostraban orgullosos de contar con tan valioso regalo de Dios en su tierra y más aún por saber apreciar las bondades de la naturaleza que por donde se le mire es un espectáculo, una obra maestra a cuyo escultor hay que admirar y respetar salvaguardándola.
Para la comunicación no es necesario el lenguaje hablado, expresó Marilyn quien dijo que a diario a través de la creación se nos muestran las maravillas del mundo y las plantas son mensajeras de vida en el sentido de que en el caso de las medicinales sirven para aliviar malestares y para alimentar nuestro organismo.
"Yo no tenía tiempo para pintar. Hay que estar atento a los movimientos del área, atender a los visitantes", planteó Milton, quien con la visita de Marilyn empezó a aprender cómo usar la pintura, los colores para efectuar combinaciones y lograr ser portador de mensajes e información científica a través de los cuadros de ilustraciones botánicas que pintó. Son 38 cuadros de plantas medicinales de su tierra natal y que servirán de guía a quienes quieran en el futuro reconocer plantas medicinales de este sector del país rico en tradiciones y conocido internacionalmente casi diríase que nada más por sus hermosas molas, artesanía que con amor realizan las manos de las abuelas, madres, hermanas, hijas, nietas de Kuna Yala.
En cuanto a la técnica que usa Marilyn, explicó que usa varias capas de varios colores, trabajando a partir de los más claros hasta los más oscuros, con lo cual logra una luminosidad que resalta con el blanco del lienzo.
Ella pertenece al grupo de ilustradores de ciencias naturales en los Estados Unidos y a la Sociedad Americana de Artistas Botánicos.
Sus obras han participado en más de una docena de exposiciones y en publicaciones botánicas. Marilyn se crió en una finca y desde niña siente una atracción especial hacia la naturaleza. Piensa que en cierta forma el pintar plantas es una manera de proyectar su amor por la flora. Además, es un recorderis permanente de que tenemos que seguir tocando corazones para impedir que la devastación sea mayor, dijo.
Marilyn agregó que "es mi silenciosa protesta y por eso pinto los detalles" y se alegra de que la gente se detenga a ver sus cuadros. Porque, quizás piensa que así, por un momento, aunque sea, reflexionarán para ver si están en el grupo de detractores o defensores de la naturaleza.
La joven pintora estadounidense, quien recalcó la belleza y riqueza forestal de Panamá, reside en Minneapolis, Minnesota y se siente orgullosa de poder enviar con sus ilustraciones botánicas y cuadros mensajes de esperanza a una humanidad que está a tiempo de volver sobre sus pasos, revisar actitudes y reconocer que su conducta no ha sido sabia respecto al hábitat.