Además de los alimentos vacíos o de baja calidad nutritiva, sufrimos de todo tipo de preparados alimenticios (pues no se les puede llamar alimentos) cargados de aditivos químicos, que forman parte, a veces muy frecuentemente, de la alimentación cotidiana. El exceso de cantidad de alimentos, tanto en el supermercado como en nuestra mesa y la industrialización ha conducido a las sociedades del norte del mundo a enfermedades que indican la necesidad de una vida conectada a los ciclos de la tierra y a nuestro cuerpo con sus ritmos y necesidades. Aunque pensándolo bien, ésta desconexión resulta interesante para un gran sector de la sociedad que han hecho un negocio de la manipulación antinatural de los alimentos y del culto al cuerpo. Los cientos de millones que mueven los alimentos bajos en calorías, las cremas reductoras y otros productos milagrosos son demasiados como para que interese saber que bastaría con aprender a comer alimentos sencillos y naturales. Diversas hormonas influyen tanto en el aprovechamiento de las substancias nutritivas como en la distribución de la grasa corporal o regulación de líquidos orgánicos, es por ello que una alteración endocrina puede provocar indirectamente una alteración del peso corporal. Algunas obesidades o excesos de peso tienen su origen en una alteración del sistema glandular. Entre las glándulas de secreción hormonal con mayor relevancia en cuestión de sobrepeso, nos encontramos con el páncreas y la tiroides, ambas requieren una parada para comprender nuestro organismo de forma más profunda. El páncreas es un órgano situado transversalmente en la cavidad abdominal. Su función como glándula endocrina es segregar una hormona, la insulina. La función del páncreas es de vital importancia, pues a veces aún comiendo poco, si los niveles de insulina están alterados, una parte de lo comido se convierte en grasas de reserva, con la siguiente ganancia de peso comiendo cada vez menos.
Para saber si tú metabolismo funciona adecuadamente es necesario medir la temperatura corporal basal que determina la función tiroidea.