Esta deplorable situación es cosa de todos los días. Nuestra anestesiada sensibilidad apenas reacciona ante la noticia de que cada ves hay más perros abandonados en las calles.
Además de ser mascotas, los perros son seres indefensos que vinieron a este mundo a traer amor y felicidad a sus propietarios.
En ocasiones, hay algunas personas que toman la decisión, ya sea por ingratitud o por ignorancia, de abandonarlos, porque no fueron conscientes de la gran responsabilidad que adquieren y cuando descubrieron la cantidad de atenciones que necesita un perro, ya sea al comienzo o al final de su vida, terminan por deshacerse de ellos, abandonándolos a su suerte.
Otras personas los abandonan porque, como todo ser vivo sufren enfermedades, en ocasiones, incurables.
Rescate.
Hay algunos que tienen la suerte de ser rescatados por asociaciones de protección animal o por personas con mucha sensibilidad que los llevan al veterinario se hacen cargo de ellos, para después encontrarles un hogar.
Son tantas las barbaridades que se cometen a diario con estos que no tienen voz, como ser apaleados, envenenados o atropellados, pero también hay quienes se horrorizan ante dichos actos y los denuncian mediante llamadas y correos dando a conocer los casos, pero no podemos dar solución a todos ,pues hacen falta refugios que los acojan , así como una ley de tenencia animal y penalización por maltrato al animal.
Los rescatistas hacemos la labor que podemos dentro de muchas limitaciones. Es cierto que la crisis económica irrumpe y se ve entre las principales causas del aumento de animales abandonados, pero hace falta concienciación ciudadana.
Debemos hacer un alto a la compra compulsiva de mascotas, y la modalidad de convertirlos en un objeto para lucrar.
“Mascotas”suplica se le dé importancia a este tema, pues el reducido grupo de personas que invertimos el tiempo y nuestro dinero en enmendar lo que otros hicieron mal, nos sentimos impotentes, porque no podemos con tanto animal en la calle.