Amblin es el nombre del primer corto del gran Steven Spielberg, y así se llama su productora que es capaz de crear películas de la calidad de “Súper 8”, así como sagas relacionadas con la aventura como “Indiana Jones” y “Hombres de Negro”.
Allí por el año 1999, Amblin creó a los “Hombres de Negro” que peleaban contra malvados alienígenas para defender la tierra, con mucha mejor suerte, desde lo lúdico y el humor, que la más seria de esos años “Día de la Independencia”, donde era el propio presidente de EE.UU. que salvaba nada menos que a la humanidad, otra marca de fábrica de Hollywood. Sin embargo, en ambos filmes uno de sus protagonistas principales era el joven en ascenso Will Smith.

Después de ese gran éxito, los hombres del traje negro realizaron una segunda película, siempre de la mano del director Barry Sonnenfeld (que ha llevado al cine a “Los Locos Adams”) en el año 2002, que aunque no fue un fracaso desde lo comercial, tenía muy poca gracia, y dejó sepultada a la saga, que se tomaba en sorna a los filmes de Clase B, por diez años.
Pero Hollywood, no olvida a la sagas que le han dado millones, y están aquí de vuelta el Agente J (Smith) y el Agente K (Tommy Lee Jones) para seguir cuidando a la humanidad de los “aliens”. Aquella química entre los dos actores vuelve a la pantalla grande y resulta interesante el hecho de explorar el por qué de la parquedad del Agente K: un Jones que aparece poco en la cinta, pero termina siendo el motor de la trama.

Un terrible “alien” llamado “Boris, el animal” (o Boris “a secas” como prefiere él) se escapa de una cárcel de máxima seguridad en la luna y viaja al pasado para matar al Agente K que fue el que lo detuvo. Es por esto que Will Smith como J, debe transportarse en el tiempo, al año 1969 y el chiste da para todo, ya que no era la mejor época para ser negro en EE.UU., se topa con Andy Warhol –que no es otro que un agente encubierto que ya no sabe qué inventar para continuar en el mundo del arte pop–, entre muchas otras situaciones de la historia norteamericana.
El filme regresa así un poco a la desfachatez de su propuesta, ya que los aliens son como eran en los filmes de aquella época. A su vez, debe lidiar ahora con nada menos que el Agente K cuando era joven, nada menos que Josh Brolin –el actor de “Sin lugar para los débiles”, que demuestra una vez más ser excelente y casi lo mejor de la película– que imita no solo los gestos, si no hasta el acento sureño de Tommy Lee Jones.

Otro actor que se destaca (ya que Emma Thompson no aporta demasiado), es un “alien” que puede ver el futuro, en la piel de Michael Stuhlbarg, el actor de “Un Hombre Serio” de los hermanos Coen, y visto hace poco en “La Invención de Hugo Cabret”.
Pero más allá de algunos destellos de genialidades, el filme parece agotarse en si mismo, siendo un regreso opaco y hasta por ahí demasiado volcado a los sentimental. Casi como una manera de demostrar que no confiaban demasiado en este regreso, no existe una escena posterior a los créditos, que ya es una marca de las tantas sagas que habitan el espacio hollywoodense.

Emocionado con el papel.
Will Smith se sentía muy entusiasmado con la idea de volver a ponerse el traje y las gafas negras. El agente J es uno de sus personajes favoritos, así que cuando llegó el regreso tan esperado, no hubo nada mejor que volver a ponerse el vestuario. “El traje negro es imbatible”, señaló el actor. “Es un ícono muy fuerte. Uno se pone el traje y las gafas negras y vuela directamente hacia el mundo imaginario de los “Hombres de Negro”. Es una fantasía de la infancia hecha realidad: uno sabe cosas que el resto de las personas no saben, y tiene el trabajo más importante del mundo. El niño de siete años que llevo adentro aparece apenas me pongo el traje negro”.
“Vi la primera película como cuarenta y cinco o cincuenta veces... No estoy exagerando”, contó Josh Brolin. “Admiro muchísimo la química que hay entre Tommy y Will. La voz de Tommy tiene una cadencia muy particular. Es muy diferente de la manera de hablar que tiene en la realidad. Lo único que hice fue escuchar su voz una y otra vez, hasta que empecé a soñar con ella. No sé si logré imitarla, pero mis amigos me decían que sonaba igual que él. Salía a comer y cuando pedía la comida me decían que lo hacía de la misma manera que Tommy”.
No hay grandes cambios.
“Nuestra intención era que la película mantuviera elementos familiares y que al mismo tiempo fuera diferente”, señala Barry Sonnenfeld, que ha dirigido las tres partes de “Hombres de Negro”. “Los elementos que mantuvimos son los personajes, quienes son los “Hombres de Negro” y sus principios. Queríamos reunir otra vez a Will Smith y Tommy Lee Jones. Pero también queríamos algo nuevo y creativo, y ese elemento aparece con el viaje en el tiempo”.
“Al principio de la película, J y K todavía son compañeros, pero ninguno aprendió mucho sobre el otro en todo el tiempo que pasaron juntos”. Ese es el cimiento de nuestra historia, que coincide con la fuga de un extraterrestre –Boris, “el animal”– que fue atrapado por K hace cuarenta años, en 1969, y que vuelve para llevar a cabo una especie de venganza contra K”, relató el productor, Walter F. Parkes.
Ficha técnica de la película
- Dirección: Barry Sonnenfeld.
- Con: Will Smith, Tommy Lee Jones, Josh Brolin, Jemaine Clement, Michael Stuhlbarg, Bill Hader, Alice Eve, David Rasche, Emma Thompson.
- Guión: Etan Cohen, basada en el cómic de Lowell Cunningham.
- Producción: Walter F. Parkes, Laurie MacDonald.
- Duración: 105 min.