Raquel Peñaranda, con el auspicio de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Fundación AM-EN Ecuador, en representación de AM-EN Panamá, realiza una gira por Centroamérica, a partir del sábado 11 de septiembre, para capacitar en hidroterapia y musicoterapia a niños y jóvenes discapacitados de la región.
Raquelita, como cariñosamente se le conoce es un ejemplo de tenacidad, liderazgo y excelencia, puesto que pese a que nació con Síndrome de Down, gracias a su tesón y el de sus padres, Olga y Félix Peñaranda, ha tenido victorias y enfrentado retos que son motivación para la población discapacitada de Panamá y el mundo. Es una destacada atleta (natación es su fuerte), bailarina de ballet y organista.
Con la sensibilidad, sinceridad y entusiasmo que la caracteriza, Raquelita, quien se gana el corazón del que la conoce y quien desde hace unos años en que la entrevistamos es muy querida por nosotros, nos comentó que esta gira está llena de expectativas para ella y representa una gran oportunidad para compartir con otros discapacitados sus experiencias y llenarlos de motivos para estar positivos respecto a que las diferencias y limitaciones físicas, mentales y sociales que pudiesen tener en vez de desalentarlos deben ser el motor que les impulse a trazarse metas y abonar cada día un paso en su camino hacia conquistas importantes en su vida, donde su disposición y constancia cuentan mucho.
"Que no le tengan miedo al agua es lo que les digo", comenta y explica que les anima con palabras y con el ejemplo. Primero les invita a hacer los ejercicios de calentamiento que se hacen en la piscina al entrar. Después les muestra que están los flotadores, la tabla y que como todo proceso es un paso a la vez y cuando se sienten seguros avanzan de tal forma que ellos mismos se sorprenden.
"De que se puede, se puede", enfatiza su padre, Félix Peñaranda.
"Sí muchachos, hay que afinar el oído", nos cuenta Raquelita que les dice a los niños cuando los insta a que empiecen a adentrarse en el maravilloso mundo de la musicoterapia que ha ella le ha permitido desarrollar talentos. Centenares de panameños fueron testigos de su presentación, el año pasado, que sentó un precedente en Panamá, en el Teatro Nacional durante un concierto donde hubo lágrimas de emoción, admiración y mucha energía positiva. Raquelita la artista se lució. Fue su gran e inolvidable noche.
Ritmo y sonido, su carisma personal y sus dotes de facilitadota se unen y Raquelita valiéndose de los recursos que el medio le ofrezca pone a los chicos a aguzar el oído, producir música, relajarse, aprender, intercambiar, desarrollar talentos.
En Panamá mediante un programa y foro especial de Olimpiadas Especiales con el Instituto Panamericano (IPA) y en algunos talleres especiales que AMEN y la Fundación Cultural América organizan y le piden colaboración, ella ha puesto de relieve sus dotes en la docencia.
En la recepción de EPASA, donde nos vino a traer hace una semana la invitación para la Conferencia de Prensa donde la Fundación Cultural de las Américas, la Fundación AM-EN y la Universidad Especializada de Las Américas (UDELAS), anunciarían la celebración en Panamá del 4 al 8 de octubre del II Congreso Internacional "El Derecho a la Inclusión de las Personas con Discapacidad", Raquelita nos habla de su métodos pedagógicos se disculpa con nosotros, se quita los zapatos, suena la suela de uno con el otro y dice: "uno, dos, tres", luego entona un ritmo que sigue con ellos y después se los calza otra vez y recurre a una pluma con la que da golpecitos en la mesa. Entonces, vienen el seguimiento del ritmo con golpecitos con las puntas de los pies en el suelo.
"Pueden usar plumas, lápices, cuchara y plato, una lata y un palito, lo que se les ocurra y tengan cerca. Lo que quiero que sepan es que no tienen que ser panderetas o instrumentos musicales el cuerpo, los objetos cercanos nos sirven para seguir el ritmo". "Lo primero es educar el oído con ritmo", dice.
"Suave, lento, rápido y más rápido. Poco a poco", añade y toca posteriormente hacer las pruebas de solfeo. Alternar dedos, cantar. Explica que puede ser música clásica, típico, moderna, no importa.
La vida le lanza retos y ella les da la cara
"No somos enfermos, no somos tontos, sí somos inteligentes".