No obstante, sonreír implica mostrar los dientes, los que no siempre son los mejores dentro de los parámetros de aceptación social, ya sea por la forma de alineamiento, o simplemente por no tener el color blanco deseado.
Otro elemento a tomar en cuenta en una sonrisa, según los dentistas, es la forma de los labios, lo que en el caso de las damas, se reafirma con el color que se les imprima.
Para colorear los labios existe una amplia gama de tonalidades, por lo que todas pueden escoger los más apropiados para su tono de piel, pero hay que tener cuidado que el color que elija no haga ver sus dientes blancos amarillos, máxime si ha invertido en tratamiento blanqueador, o más amarillos si es esta última su tonalidad.
Los tonos rojo-naranja, melocotón, coral, minimizan las sombras amarillentas.
Los colores vibrantes como rojo fuego, magenta, ciruela, acentúan los dientes amarillentos.
Si no tienes dientes muy blancos, evita los colores pálidos y perlados.
El brillo hace que los dientes luzcan opacos y menos blancos.
Cuando uses brillo labial trata de que el color se confunda con tu tono natural.