Después de estarle produciendo a otros artistas durante 3 o 4 años, el cantautor panameño Alejandro Lagrotta se embarca en una nueva aventura: estudiar una profesión en Londres.
¿Cuál es? La de producción musical, especialidad que estudiará en la antes mencionada ciudad europea por un período de dos años. “Me voy solamente con una maleta llena de sueños y expectativas, ya que vendí todo lo que tengo aquí en Panamá. Mi carro, todas mis cosas de la casa, todooo”, sostiene Lagrotta.

No obstante, esta oportunidad se da por iniciativa del artista, ya que desde hace muchísimo tiempo estuvo intentando, pero de manera infructuosa, ingresar a la London School of Sound.
“Todo esto nace con la idea de profesionalizar mi carrera. Además, es una carrera muy compleja, ya que no se trata solamente de grabar algo con una computadora y llevarla a una emisora. No!. Para estar en la lista de los Billboard tienes que tener control de calidad, nivel de profesionalismo, usar aparatos específicos, en fin, llevar una serie de procesos”, destaca.
Según Alejandro, con estas herramientas la premisa antes mencionada puede llegar a ser una realidad.
Inicios.
Es importante resaltar que es muy cierto el refrán popular “el que persevera alcanza”, porque en esta escuela europea, solamente ingresan ocho personas anualmente.
“La primera vez envié mis documentos y me dijeron que no aceptaban a latinoamericanos. ¡Áyala vida! y ahora ¿qué hago? Volví a llamar y me ignoraron. Hasta hace un año armé 40 “tracks” de lo que había trabajado y una certificación de que estoy trabajando mi pasaporte italiano, porque mi familia es descendiente de allí. De ahí, escucharon mi material y me llamaron”, enfatiza el cantautor.
Sin embargo, todo no acaba allí, ya que sufragar el costo de esta profesión no es tarea fácil y por eso decidió ir al Ifarhu.
“Les traigo este proyecto. Es una gran oportunidad, ya que no hay ningún productor musical graduado profesionalmente de esto en Panamá. Y gracias a Dios me dieron una beca”.
Comenta además Lagrotta que a nivel local “hay muy buenos músicos, pero no hay una persona idónea para desarrollar esta carrera a nivel industrial, los que hay son netamente empíricos, cosa que no es mala”.
Proyectos.
Todo esto se hace con un solo objetivo “retroalimentar al talento local y guiarlos para labrarles una carrera fructífera internacional, porque Panamá tiene todo lo necesario para exportar artistas de calidad”, destaca.
Alejandro Lagrota está consciente de que este viaje es muy difícil, ya que tendrá que trabajar y estudiar en Londres para sufragar sus necesidades básicas. “Este es un gran paso en mi carrera... Es prioritario para crear esa página que necesito para echar hacia delante”, señala.
Comenta además que “tenemos que cambiar nuestra mentalidad. Darle un giro radical a la música, ya que no podemos seguir mandando mensajes de sexo, de violencia. Se le debe dar más espacio a la cultura, a las artes y, verán que se lograrán cosas increíbles”.