Madonna está arrepentida de haber actuado con tanto desparpajo en el pasado, y reconoce que lo hizo para llamar la atención, según declaraciones que publicó ayer la página web "imdb.com".
"A veces aparecía demasiado sexy para darme importancia, incluso cuando no era necesario. Creo que con ello sólo me hice daño a mí misma. Al final nadie quiere ser juzgado o apreciado de acuerdo con lo sexy que es", aseguró la cantante hoy de 46 años, madre de dos hijos y casada con Guy Ritchie.
Al hacer esto solamente pensaba en su propio ego y en cuán fantástica era, afirmó la artista de "American Life".