Es una de las grandes olvidadas en el cuidado diario, pero su piel también necesita mimos. Para que una espalda sea bonita debe tener una piel tersa y suave, sin manchas o lesiones cutáneas y, a ser posible, uniformemente bronceada.
Toma nota de los cuidados:
1. Requiere hidratación como cualquier otra parte del cuerpo.
2. El ejercicio físico hace que la piel transpire, abra sus poros, elimine las toxinas a través del sudor y mejore en resistencia y elasticidad.
3. El masaje en la espalda repercute de forma beneficiosa en los músculos y las articulaciones, pero también lo hace directamente sobre la piel.
4. Mejora la oxigenación de la piel y de los músculos, proporciona elasticidad, ayuda a eliminar toxinas, produce una relajación muscular y actúa sobre el sistema nervioso central, disminuyendo la tensión y el estrés.