La vida tan agitada que se vive hoy día en nuestro país nos lleva a escoger como sitios de descanso aquellos paisajes que posean algún riachuelo.
Instintivamente, reconocemos en la presencia de agua a un elemento positivo para la vida y la prosperidad. Los panameños pasamos el 80% de nuestro tiempo en ambientes interiores, de allí que no nos quede más remedio que tratar de reproducir en el interior aquello que encontramos positivo en el exterior.
Las pequeñas fuentes de agua intentan reproducir la presencia de agua en los ambientes del hogar o la oficina.
Además, las fuentes contribuyen al equilibrio de las cargas iónicas del aire, que influyen en nuestro estado de ánimo, y dan la sensación de que el ambiente está más fresco y el aire más límpido.
Tradicionalmente se recomiendan colocar la fuente cerca de la puerta de entrada, especialmente si hay escaleras que apuntan hacia la puerta.
En este caso, la dirección de caída del agua debe orientarse hacia el interior de la vivienda.
Las fuentes de jardín se han convertido no sólo en un elemento decorativo, sino también en un artículo de bienestar que aporta salud a nuestra vida, mediante el continuo y suave murmullo del agua, que nos aísla de los ruidos cotidianos.
Recuerde que ésta debe ser estéticamente agradable. Producir un sonido de intensidad muy moderada. Un sonido fuerte puede parecer atractivo al principio, pero se volverá molesto.