Las gladiadoras son un grupo de amas de casa y mujeres jóvenes en Pedernal, Raya La de Santa María, Veraguas, que busca ocasiones de mejorar su situación económica y desarrollarse integralmente. Su pueblo, Pedernal, es la parte del área cañera y carece de oportunidades y empleos.
Todo empezó cuando, de manera informal, en 1999, unas mujeres motivadas decidieron que coser era su mayor habilidad y una actividad solicitada por la comunidad en general. Trabajaron con la licenciada Wendy Wick, una voluntaria del Cuerpo de Paz. Fue así como solicitaron una clase básica de modistería al INAFORP en julio de 1999 y organizaron un grupo de 17 mujeres locales para participar. Al terminar el curso de tres meses, diez se decidieron a organizar un grupo formal. Entonces eligieron una junta directiva y realizaron un análisis FODA. Posteriormente, definieron la clase de educación y capacitación que requerían.
Ellas estaban claras en cuanto a que no tenían equipo, dinero ni ningún otro tipo de apoyo, pero tenían esperanzas y muchos deseos de superarse.
Después de un año de luchar para conseguir charlas básicas, les enviaron a miembros de Seminarios de Negocios del Cuerpo de Paz. Y, con el apoyo de sus familias y comunidades estas mujeres luchadoras decidieron continuar esforzándose.
Solicitaron un curso más avanzado al INAFORP y formalizaron sus objetivos. En realidad, definieron y escribieron un plan de negocios participando en un segundo curso de tres meses y haciendo actividades organizadas para recoger fondos. Durante este tiempo decidieron darse el nombre "Las Gladiadoras" ¡Luchadoras hasta la muerte!"
El agotamiento de aquellos meses bien lo merecía. Habían recolectado un poco de dinero para realizar un hermoso acto de graduación y desfile de modas en el cual la comunidad, INAFORP, y la esposa de un Legislador participaron. Para aumentar el entusiasmo, el Honorable Legislador Santana envió cinco máquinas eléctricas de coser para dárselas a ellas.
Después de la graduación, Paula Rodríguez, de una Organización No Gubernamental local llamada Desarrollo Sostenible la Exportación (DES-EX) les asistió en la mecanografía y envió el plan de negocios que ellas elaboraron a la Embajada Canadiense para solicitar un préstamo que les permitiera construir un edificio y equipo para el taller.
El proyecto fue rechazado porque "los proyectos (modistería) a menudo no funcionan", pero no perdieron las esperanzas. Comenzaron a buscar la ayuda más cerca de casa. La Junta Local de Pedernal les dio un pedazo de tierra para el taller y el Ministerio de Vivienda (MIVI) ha prometido donarles algunos materiales. Asimismo, el representante les ha prometido una máquina.
Con el apoyo de sus maridos y familias, además de muchas instituciones panameñas, han sido capaces de comenzar desde abajo el camino hacia nuestro sueño... ¡Siendo las dueñas de su propio pequeño negocio!