El enlace por amor entre Felipe y Letizia conllevó a la firma de unas aparatosas capitulaciones matrimoniales, redactadas, como suele decirse, por un prestigioso bufete de abogados.
La cláusula asegura que, en caso de alguna ruptura del vínculo, se sitúa a las hijas concebidas en dicho matrimonio en el entorno de su padre y de la corona.
La princesa tendría a la disposición una residencia de verano en el área de Mallorca.