Santa Catalina tiene olas para escoger, la del Estero, la del lugar de Punky, la de Punta Roca y la que supera a todas las de Punta Brava. Aquí en este punto de la costa de Veraguas que se adentra al mar formando el Golfo de Montijo, las olas son gigantescas debido a la formación de rocas volcánicas de su fondo y al cambio brusco de la plataforma continental que cae a grandes profundidades, muy cerca de la playa.
Las olas de Santa Catalina son conocidas por los amantes de surf gracias a una inusitada promoción de boca en boca que las ha hecho famosas, atrayendo durante todo el año a los amantes de este deporte.
El sitio cuenta con varios lugares que brindan facilidades básicas para que estos turistas se hospeden y disfruten de las emociones de cabalgar olas.
El surfista hecha mano de toda la tecnología de la Internet para saber el tamaño y la fecha de las olas de Santa Catalina. Esto lo hace consultando el sitio abierto al público, de la marina de los Estados Unidos, www.fincom.navy.mil (fleet meteorology and Oceanography Center), gracias a la información de los mapas y de la escala de los colores que van desde el azul, pasando por los verdes, rojos y marrones se puede conocer la altura de las olas en los próximos 5 días. Tiempo suficiente para arreglar un viaje a Santa Catalina desde cualquier lugar del mundo.
Al lugar se llega por tierra desde Santiago la cabecera provincial importante punto de la carretera Interamericana que recorre la geografía Panamá. Se toma la vía a Soná y justo antes de llegar a esta población se toma la carretera del sur de la región, luego, después de Guarumal se toma el camino al poblado de Santa Catalina habitado por pescadores.
Este humilde poblado ha cambiado mucho y se ha beneficiado por la llegada de este turismo del surf. Los visitantes, compran en sus tiendas, los pequeños hostales como Paradise Surf Camp, Casa Blanca Resort, Las Cabañas Rollo, el nuevo Oasis Surf Camp y otros interesados, demandan mano de obra ya sea en las etapas de construcción como en la operación.
El surf es uno de los segmentos más productivos de nuestro turismo. Sus eventos organizados por la Asociación Panameña de Sufr, atraen a muchos nacionales y extranjeros y cuentan con el respaldo de grandes empresas transnacionales.
El turista de surf gasta en pasaje de aviones, paga impuesto, alquila autos o se traslada en transporte colectivo, no es muy exigente con un hospedaje, pide que sea limpio y cómodo y una comida no muy cara, abundante nutritiva, para ellos lo más importante son las olas.
Los paisajes de Santa Catalina, son extraordinarios, un cielo azul contagia su color a las aguas marinas que se deshacen en furiosas espumas antes de llegas a las arenosas orillas, el verdor de los bosques de las islas que la enmarcan aporta diversidad y vida a un lugar que comienza a tener categoría de destino turístico.