El pasado lunes 10 de enero se celebró el primer día del Panama Jazz Festival(PJF), en el Centro de Convenciones Atlapa, donde se estarán realizando las jornadas de talleres del "megaproyecto musical".
Uno de estos que, tal y como se esperaba, tuvo una gran concurrencia fue el del reconocido músico norteamericano John Patitucci.
Considerado como el "mejor bajista del mundo" en el género del jazz, John Patitucci ha venido participando en el PJF los últimos tres años, en el que además de colaborar como docente de talleres musicales, ha participado en presentaciones tanto remuneradas como gratuitas.
En esta ocasión, su traductor y moderador fue el contrabajista panameño Eduardo Crócamo, quien es conocedor de los términos utilizados por el famoso bajista oriundo de Brooklyn, Nueva York.
Patitucci dictó un taller de bajo eléctrico, en el que profundizó sobre los conceptos de la creación y ejecución de la música "como un todo".
Sobre este tema, el músico hizo énfasis al referirse sobre la música como un compendio de "muchas cosas", en las que se determinan factores muy importantes, tradicionales y étnicos.
Una de las recomendaciones que el bajista americano sugirió a los oyentes fue el de escuchar con frecuencia la música tradicional de los países y también escuchar a los grandes músicos del jazz para "sentir" los sonidos instrumentales.
Patitucci dio ejemplo en la batería sobre la importancia de los "estudios rítmicos" en la ejecución de una melodía". Recordándole al auditorio que hay que hacer uso de otros instrumentos para conectarse a los sonidos originales del jazz, como el "swing", un estilo de jazz más rápido por integrar muchos sonidos a la vez, los cuales dan ese sonido tipo "orquesta", en el que la batería tiene una participación más espontánea y menos restringida.
Entre los "tips" magistrales, que fueron del agrado de los participantes en los talleres se pueden mencionar los usos del "walking bass", que es una especie de acompañamiento o técnica melódica, utilizada por los bajistas y contrabajistas de jazz.
El "walking bass", según el músico consagrado, son unas notas con sonido similares a "los pasos al caminar", que le ayuda al músico a sentir cómo se va a ejecutar la pieza musical.
"Es como una especie de pulsación que va hacia adelante y hacia atrás, empujando encima del tiempo" una lección que Patitucci ilustró con el ejercicio de los jugadores de baloncesto, que pican la pelota en el suelo una y otra vez.
Entre las preguntas que le hicieron los oyentes al músico, una de fuerza mayor fue ¿qué practicaba él?, refiriéndose a los ejercicios que realiza antes de empezar a ejecutar un repertorio musical.
Patitucci para responder a esta interrogante hizo mención de unos ejercicios claves que le enseñó Danilo Pérez, quien le habló de utilizar una música africana que contiene entre sus notas el compás seis octavos, muy popular en las composiciones musicales en el género del jazz, lo que ha seguido al pie de la letra.