Para Avril Lavigne emborracharse es uno de los signos de crecer, madurar. Es decir, que a pesar de que se haya dedicado a criticar a artistas como Britney, entre otras, dudando de su inteligencia, ella tampoco es que vaya sobrada en ese asunto.
Estoy creciendo, cambiando, me estoy transformando en una mujer, manifestaba la artista, a la vez que manifestaba sin ningún tipo de rubor que le encanta emborracharse, a veces con cerveza y otras con un buen vodka on the rocks, para bailar y desparramar.