El año pasado Justin Bieber fue demandado por Casey Daniel, mejor conocida como White Hinterland, porque el riff ( En música, un riff es una frase que se repite a menudo, normalmente ejecutada por la sección de acompañamiento) de voz femenina que se escucha en “Sorry” era demasiado parecido a con el que empieza “Ring The Bell”, canción que ella lanzó un año antes. De hecho, la cantante aseguraba que su voz había sido sampleada sin autorización ni pago de derechos.
Como ha publicado el portal de noticias TMZ citando fuentes judiciales, el equipo legal de la cantautora y compositora estadounidense ya ha facilitado al correspondiente tribunal de California la documentación necesaria para cerrar definitivamente el caso y, en consecuencia, renunciar a la cuantiosa indemnización que reclamaba a Justin y al DJ Skrillex -productor del famoso sencillo- por las supuestas similitudes que, a su juicio, existían entre las dos canciones.
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De forma más concreta, Casey alegaba que las voces femeninas -distorsionadas por medio de sintetizadores- que contiene ‘Sorry’ y que constituyen uno de los ganchos que hacen que el sencillo sea tan pegadizo eran exactamente iguales a las del tema que ella lanzó un año antes, en 2014.
Asimismo, la artista argumentaba en su demanda que las melodías de los teclados, los ‘riffs’ de guitarra, la base de percusión y otros elementos musicales del citado tema eran sospechosamente parecidos a los de ‘Ring the Bell’, una circunstancia que, según su teoría, descartaba la posibilidad de que se tratara de una mera coincidencia.
Skrillex, quien como productor también estaba demandado con los coautores de la canción, ya había publicado a través de Twitter cómo se trabajaron esos coros, demostrando que fue un efecto que se le aplicó a las voces a capela y no un sampleo, como la cantante aseguraba.
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Ya sea por un repentino cambio de opinión o ante la impresión de que, tras dos años de litigio, sus posibilidades de convencer al tribunal eran cada vez más escasas, Casey Dienel ha optado finalmente por liberar a Justin Bieber de la única espina que tenía clavada como resultado de sus años más turbulentos, por lo que el canadiense tiene ya vía libre para seguir cultivando esta nueva etapa de rectitud moral y espiritualidad cristiana en la que se encuentra inmerso y, sobre todo, de su renovada relación sentimental con Selena Gómez.